El oficio de relojero es una tradición en Guayaquil. Ubicados en minúsculos locales, se los puede ver usualmente en el centro de la ciudad. Es el caso de Víctor Calle, que se dedica a reparar relojes desde hace diez años en Víctor Manuel Rendón, entre Lorenzo de Garaycoa y Rumichaca. Su puesto no tiene letrero, pero asegura que lleva por nombre “Relojería Citizen”. Dice estar dispuesto a pagar por un permiso de vía pública, documento que, afirma, el Municipio ya no da. También es el día a día de Javier Reyes, en la esquina de Aguirre y 6 de Marzo. Este guayaquileño tiene veinte años entre brazaletes, lunas y segunderos, y dice que sus estudios de electrónica en el Vicente Rocafuerte le sirvieron en su trabajo. Admite tener una debilidad por los relojes suizos y japoneses, a los que considera los mejores. Videógrafo: Eduardo Adams Efecto de audio: Writing, de digifishmusic. Licensed under Creative Commons.

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