Si creían que los acordes de una guitarra y los románticos versos de Julio Jaramillo solo podían estremecer y cautivar a nuestros padres y abuelos, quienes quizás se enamoraron con alguna de estas melodías, los sorprenderá la sensibilidad con que tres jóvenes guayaquileños reviven la música nacional con un renovado y fresco entusiasmo.

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