Ni el más optimista de los hinchas orureños pensó que San José le encajaría ayer un 6-2 a Guabirá. Menos luego de una semana irregular en la que cinco jugadores titulares fueron enviados a la juvenil. Los “quirquingans” se dieron el gusto de festejar media docena a costa de los montereños.

Piden su cabeza.
 El partido pasará a segundo plano luego de la catastrófica caída. Ayer mismo en las calles, restaurantes, centros públicos, los hinchas azucareros no podían asimilar el abultado marcador. Como es de suponer, todos los dardos apuntaron hacia el técnico Claudio Marrupe.

El argentino, luego de un excepcional romance con la afición en el pasado torneo, ahora es resistido por los trabajadores del ingenio, principal financiador del club. Se diría que hoy por hoy no quieren verlo ni en pintura.

El hincha de a pie, mostró su enorme disconformidad. Alguno se atrevió a pedir hasta la cabeza del presidente. Claro está que todos quieren hacer leña de un árbol que no está de pie.

A raíz de sus derrotas ante Real Mamoré y ayer ante San José, los norteños entraron en zona de descenso y lo que es más curioso, en el año de sus bodas de plata.

El partido.
 Los goles llegaron a partir de los 9 minutos de juego, mediante la vía del penal. Doyle Vaca cometió una infracción contra Pablo Salinas, el árbitro potosino Edson Ríos cobró penal que Carlos Saucedo lo transformó en el 1-0. A partir del tanto el santo fue dominador absoluto; Guabirá tenía muchas deficiencias, los jugadores no estaban concentrados.

Pablo Salinas, Luis Palacios, elevaron a tres el marcador. San José bajó los brazos, y Miguel Ríos descontó. Saucedo aumentó y Alexis Bravo aprovechó para colocar el 4-2. A los 85 minutos de juego Salinas una vez más se hizo presente en el marcador, era el quinto gol de los orureños.

Maximiliano Andrada también apareció con su cuota goleadora para sumar la sexta conquista del equipo, el gol llegó en el epílogo del partido, cuando se jugaba el último minuto del tiempo reglamentario. Los jugadores se reencontraron con su juego y los goles, tras caer en Santa Cruz y La Paz con Blooming y Bolívar.

Los goles convertidos por los santos derivan en un descontento generalizado en Guabirá, pues una vez más se pone en tela de juicio la continuidad del entrenador argentino Claudio Marrupe.

Fuente: El dia

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