Miles se concentraron para recibirlo

El papa Benedicto XVI hizo ayer un llamamiento a los cubanos para que den vigor a la fe y para que con las armas de la paz, el perdón y la comprensión, “luchen para construir una sociedad abierta y renovada, una sociedad mejor, más digna del hombre”.

El pontífice hizo este llamamiento en la homilía de la misa que celebró en la plaza “Antonio Maceo”, de Santiago de Cuba, a la que asistieron varias decenas de miles de cubanos venidos de toda la isla y del extranjero.

Antes, el presidente Raúl Castro afirmó que Cuba seguirá cambiando “todo lo que debe ser variado” pese al embargo económico de Estados Unidos, “endurecido” 14 años después de la visita del papa Juan Pablo II.

Benedicto XVI pidió por los presos políticos. Ante la polémica por el control férreo de las autoridades, nuevas detenciones y el deseo de las Damas de Blanco de presentarle al Papa la lista de los 46 presos políticos en Cuba, Benedicto XVI sorprendió con sus palabras. Habló de forma abierta tanto de los presos como de los exiliados. “Llevo en mi corazón las justas aspiraciones y legítimos deseos de todos los cubanos, dondequiera que se encuentren”, dijo Benedicto XVI, subrayando en especial de los más desprotegidos, incluidos “los presos y sus familiares”.

Instó a una mayor relación entre Cuba y la Iglesia católica. El papa Benedicto XVI cree que “todavía quedan muchos aspectos” en los que debe avanzar la relación entre la Iglesia católica y el Estado de Cuba y aseguró que lleva en su corazón “las justas aspiraciones y legítimos deseos” de “todos los cubanos, dondequiera que se encuentren”.

En el acto de bienvenida en el aeropuerto de Santiago y tras la intervención del presidente Raúl Castro, el Pontífice aseguró que en su visita a la isla pedirá a la Virgen de la Caridad, patrona del país, que guíe los destinos de Cuba “por los caminos de la justicia, la paz, la libertad y la reconciliación”.”Vengo a Cuba como peregrino de la caridad para confirmar a mis hermanos en la fe y alentarles en la esperanza”, señaló Joseph Ratzinger.

Castro habló de las amenazas del mundo. Raúl Castro enumeró los proyectos de cooperación internacional que Cuba impulsa a pesar de sus carencias y citó como ejemplos las decenas de miles de médicos de otros países que ha formado la isla o su contribución en enseñar a leer y escribir a 5,8 millones de analfabetos.

“Hay crecientes amenazas a la paz y la existencia de enormes arsenales nucleares es otro grave peligro para el ser humano. El agua o los alimentos serán, después de los hidrocarburos, la causa de las próximas guerras de despojo.

Con los recursos que se dedican a producir mortíferas armas, podría eliminarse la pobreza”, dijo el presidente cubano.

El resurgir de la Iglesia católica en la isla

Iglesia. Catorce años después de la histórica visita de Juan Pablo II, el papa Benedicto XVI llegó a una Cuba con Fidel Castro retirado, gobernada por su hermano Raúl, marcada por las reformas económicas y con la Iglesia católica en un nuevo rol protagonista como interlocutora del Estado.

Católicos. Los católicos en Cuba representan el 60,19 por ciento de la población (11,2 millones), según datos facilitados por el Vaticano.

Fuente: El Día

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