Su próximo rival Oriente

A lo mejor no era el momento para decirlo, pero es un sentimiento que tiene desde niño. Rodrigo Ramallo nació en Santa Cruz (1990) cuando su padre, el cochabambino William Ramallo, otrora goleador de la selección que clasificó al Mundial de 1994, jugaba en Destroyers. Esas circunstancias hicieron posible que sus primeras vivencias futboleras se den en esta capital y que se afianzaran cuando el “Fantasma” del área pasó a Oriente en 1994. Es hincha de Oriente. Lo confiesa abiertamente, pese a que a sus 22 años defiende los colores de The Strongest, rival de los refineros en el duelo de mañana, en el “Tahuichi”, por la décimo tercera fecha del campeonato Clausura.

Pelea por un puesto. Rodrigo ya ha empezado a depuntar en el “tigre” gracias a los dos goles que ha marcado en la Copa Libertadores de este año. Aún es muy joven, pero en el plantel lucha por el puesto con compañeros experimentados como el chileno Sebastián “Chamagol” González y Luis Melgar.

Los recuerdos. Cuando habla de Oriente, no vacila en contar sus anécdotas de niño, pues en más de una ocasión por poco hace pelear a su padre, al que lo obligaba a llevarlo al estadio Félix Capriles de Cochabamba, cada vez que los albiverdes visitaban a los cuadros de esa ciudad. “Era el único que festejaba y por eso la gente me insultaba”, dijo Rodrigo, quien confiesa que pese a que defiende con orgullo al “tigre” aún tiene un sentimiento especial por los refineros. “Algún día jugaré en Oriente, pero por ahora mis aspiraciones son consolidarme en The Strongest y después buscar una chance en el exterior”, dijo y hasta lamentó la derrota que sufrió el miércoles ante Mamoré.

El partido. Refiriéndose ya al encuentro de mañana, Ramallo reconoce que será complicado para el “tigre” porque se enfrentarán a un Oriente herido. “Los dos equipos necesitan sumar. Ellos (oriente) están heridos, por la derrota ante Real Mamoré, por lo tanto buscarán de entrada la victoria. Nosotros estamos motivados”, dijo.

“Cuando era niño he visto todas las finales que jugó Oriente en Cochabamba. Esto desde luego que le traía problemas a mi padre porque me insultaban. Era un gusto especial el que sentía y cuando ganaba tenía que escapar o salir rápido del estadio’.

Fuente: El Día

[ad#ad-2-300×250]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.