Calvario

Más de 200 personas habrían sido víctimas de una estafa de 300 mil dólares que fueron entregados a una intermediaria para la compra de un lote de terreno en la urbanización Concordia ubicada en el Calvario de Urkupiña, donde proliferan los asentamientos ilegales.

Representantes de los adjudicatarios, hace algunos meses, presentaron denuncia formal a la Fiscalía de Materia en contra de Roberta Vargas y la familia Urquidi, identificados como los presuntos autores de la supuesta estafa que movilizan a los afectados.

El representante de los adjudicatarios de la denominada urbanización Concordia, Cirilo Colque, informó a los medios de prensa en Cochabamba que cada persona habría entregado entre 4 y 5 mil dólares por un lote de 300 metros en la zona del Calvario de Urkupiña.

Según miembros del Colegio de Arquitectos de Quillacollo, los loteamientos y emplazamientos urbanos en el cerro de Cota, o, Calvario de Urkupiña están prohibidos por normas municipales y nacionales, porque fue declarado como patrimonio arqueológico, ecológico y religioso por una Ley promulgada por el presidente Evo Morales Ayma en 2007.

Asimismo, la zona fue declarada área de preservación y protección ambiental, ecológica, turística y religiosa por una ordenanza del Concejo Municipal de Quillacollo.

FALTA DE ATENCIÓN: Por su parte, el dirigente del Comité Pro Qollcas de Cotapachi, Jorge Ovando, afirmó que esa y otras urbanizaciones son ilegales debido a que toda el área de influencia del Calvario de Urkupiña, laguna y Qollcas de Cotapachi y otras zonas son tierras fiscales y están protegidas por una ley del Estado.

Reveló que la degradación o destrucción del Calvario de Urkupiña no interesa a nadie, ya que las sucesivas autoridades municipales dieron su visto bueno por motivos políticos para el asentamiento de urbanizaciones ilegales.

Dijo que debido a los loteamientos, muchos proyectos turísticos, ecológicos y religiosos se van perdiendo, sin tomar en cuenta la jerarquía de esta serranía que es considerada sagrada por la presencia de la gruta y santuario de la Virgen de Urkupiña, que es visitada anualmente por más de un millón de personas.

Fuente: Los Tiempos
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