Brasil molesto con Bolivia

“La medida (anulación del contrato con la OAS) fue mal recibida en el gobierno brasileño, que considera que es una decisión soberana de Bolivia, pero no es positiva desde el punto de vista de las inversiones brasileñas en ese país”, publicó “Valor Económico”.

Asimismo, informa que este caso será analizado por la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, cuando se encuentre con el presidente Evo Morales en la Cumbre de las Américas que se realizará el fin de semana en Cartagena de Indias, en Colombia.

En Brasil se comenta que Bolivia podría ejecutar una boleta de garantía de la constructora OAS por 80 millones de dólares que fue depositada en una agencia de la ciudad de La Paz en el Banco do Brasil.

“La OAS no se pronunció. Pero Valor Económico averiguó que la constructora con ayuda del gobierno de Brasil evitaría al menos que la boleta de garantía sea ejecutada”, publicó el diario.

Para la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos de 306 kilómetros el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil(BNDES) aprobó un crédito de 332 millones de dólares tras un acuerdo suscrito en 2008 entre los gobiernos de Evo Morales y Luiz Inácio Lula da Silva.

Según se informó, la empresa OAS pidió 197 millones de dólares por las obras efectuadas en Bolivia, mientras el gobierno boliviano ofrece pagar 120 millones.

Además trascendió que el BNDES exigió un nuevo contrato para financiar la construcción de la carretera que atravesará por el Tipnis.

La obra fue proyectada inicialmente para 306 kilómetros de recorrido, divido en tres partes, siendo que el segundo tramo, de 177 kilómetros, atravesaría el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS).

En octubre del año pasado, tras una marcha de 61 días de indígenas de tierras bajas y altas, el gobierno de Evo Morales promulgó una ley que prohíbe construir una carretera que cruce el Tipnis.

“A juicio del BNDES, la nueva ley inviabiliza la liberación de dinero, una vez que el banco no puede financiar una obra que está prohibida por ley. La institución (BNDES) ahora aguarda que la constructora OAS y la estatal Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) definan un nuevo borrador de contrato para analizar de que forma se puede apoyar la obra”, recuerda el periódico brasileño.

El diario “Valor Económico” precisa que “un acuerdo entre la OAS y el gobierno boliviano no será fácil, dada la turbulenta relación entre ambos. A fines de 2011, según fuentes del gobierno brasileño, la constructora OAS llegó a paralizar las obras por falta de pago por servicios ejecutados”.

Fuente: El Día

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