Aún sin acuerdos y conflictos se agravan

Los conflictos en el país se agravan y suman, mientras no hay visos de diálogo ni de solución. Ayer, el número de huelguistas de hambre –entre trabajadores en salud, médicos y maestros urbanos– se elevó a casi medio millar y también aumentó el número de maestros tapiados y en huelga “seca”.

A estos dos problemas –salud y magisterio urbano–, que tienden a agudizarse con otras medidas de presión, se suman otros conflictos de carácter regional: el bloqueo de la vía a Chile por la construcción de una carretera y enfrentamientos por límites entre comunidades de Oruro y Potosí.

Anoche, el diálogo instalado entre el Ministerio de Educación y los maestros urbanos y rurales para buscar una solución a la demanda de los primeros, que piden una nivelación salarial, se rompió, por lo que las medidas de presión se ratificaron.

No hay señales de diálogo, peor una solución al conflicto por la ampliación de la jornada laboral de seis a ocho horas para los médicos y trabajadores de los servicios públicos de salud.

El Gobierno, pese a la predisposición a dialogar, ayer ejecutó los primeros 14 despidos de trabajadores y médicos del Instituto Nacional de Laboratorios en Salud (Inlasa) de La Paz, porque no asistieron a su trabajo, y anunció descuentos. Por su parte, organizaciones vecinales afines al Gobierno realizaron contramarchas exigiendo que médicos y trabajadores en salud trabajen ocho horas al día.

Los dos dirigentes de la Confederación del Magisterio Urbano que empezaron con la extrema medida, entre ellos Federico Pinaya, fueron destapiados ayer e internados en un centro hospitalario debido a que los seis días de huelga de hambre afectaron severamente su salud, pero otros profesores ocuparon su lugarpara exigir la nivelación salarial con el magisterio rural.

La Iglesia Católica hizo un llamado a los sectores en conflicto a deponer medidas de presión. El vocero del Arzobispado de Santa Cruz, Erwin Bazán, dijo que las actitudes de violencia no son el camino para la solución de problemas, sino el diálogo.

Nivelación salarial

La reunión en la que el ministro de Educación, Roberto Aguilar, convocó a los dirigentes del magisterio rural y urbano no fue fructífera, a pesar de la presencia del defensor del Pueblo, Rolando Villena, quien dijo que estaban “a punto de firmar un convenio”, pero lamentablemente el mismo no se logró porque surgió otra propuesta de los profesores rurales que “bloqueó” el posible acuerdo.

“La bases del diálogo están dadas, ahora estamos en un momento de inflexión para la sustitución del diálogo. Estábamos reunidos por dos horas, con el Ministro de Educación hicimos una evaluación, hemos planteado la restitución de diálogo y llegar a un punto de equilibrio”, dijo Villena.

El ministro de Educación, Roberto Aguilar, confirmó la información y dijo que es posible que el diálogo se retome hoy, cuando ambos magisterios analicen sus propuestas, quedando así en un diálogo bilateral y él como mediador entre ambas partes para llegar a un acuerdo.

El dirigente de los maestros urbanos, Jorge Valdivieso, dijo que las medidas a nivel nacional, entre ellas la huelga seca de los profesores tapiados, se mantienen, además de radicalizar e incrementar medidas.

En Cochabamba, desde el pasado lunes, existen 11 maestros que se tapiaron y mantienen una huelga seca, en la Central Obrera Departamental (COD), en la Federación de Maestros Urbanos y en el Comité Regional Departamental.

Exigen la nivelación salarial respecto al Magisterio Rural debido a que existe una diferencia del 20 por ciento.

El Gobierno no cede

El presidente Evo Morales criticó ayer las medidas de los trabajadores en salud y los médicos porque “castigan a la población”. “No trabajar… de verdad no entiendo. El trabajo dignifica al ser humano. Entonces, rechazar trabajar y ni siquiera no trabajar (es) castigar al pueblo en el tema de salud”, dijo.

“No se puede entender cómo algunos sectores no quieren trabajar, mientras que otros buscan trabajo; cuando hay trabajo a mí me alegra, porque falta tiempo, yo quisiera que el día tenga 36 horas para seguir trabajando”, manifestó el Primer Mandatario.

Por su parte, el ministro de Salud, Juan Carlos Calvimontes, insistió en la vigencia del Decreto 1126 que restablece la jornada de ocho horas en los servicios públicos de salud del país y dijo que el conflicto está supeditado a intereses económico.

Además, mostró los resultados de un estudio realizado con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que demuestran la mala distribución de recursos humanos en el sector, que no aprovecha en su totalidad las infraestructuras hospitalarias y tampoco atiende a los pacientes que deberían.

El Mandatario explicó que la restitución de las ocho horas de trabajo para el sector público de salud es una demanda del pueblo, que fue planteada en el Encuentro Plurinacional, realizado entre diciembre y enero en Cochabamba.

CONTRATACIÓN

Debido al paro médico indefinido, el diputado del MAS Antonio Molina presentó ayer un proyecto de ley para autorizar al Ministerio de Salud la contratación inmediata de un nuevo personal de salud y médicos en todos los nivele.

El legislador explicó que esa iniciativa surge debido al rechazo del sector médico de levantar sus medidas de presión, iniciadas hace más de dos semanas, contra la restitución de las ocho horas de trabajo para este sector.

El concejal cruceño del MAS Saúl Ávalos anunció que pedirá al ejecutivo municipal aprobar la contratación de médicos, enfermeras y otros trabajadores de salud (con recursos municipales) para que trabajen ocho horas diarias en los centros asistenciales recientemente construidos en el Plan Tres Mil y la Pampa de la Isla.

Fuente: Los Tiempos

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