Cuatro de los cinco acusados de participar en los atentados del 11-S en EE. UU. se negaron este sábado a contestar a las preguntas durante el juicio que se está celebrando en Guantánamo, en el que podrían ser condenados a muerte, y se pusieron a rezar en protesta por el trato que reciben en la prisión. El juez militar, Jame Pohl, empezó a perder la paciencia cuando Sheij Mohamed, supuesto ‘cerebro’ de los ataques y uno de los presos más importantes del penal de Guantánamo, decidió rechazar los auriculares para escuchar la traducción simultánea, por lo que se pasó a traducción simultánea por megafonía, mucho más problemática y lenta. Entonces el juez decidió leer los derechos a la defensa provista por el Gobierno estadounidense, pero los acusados se mantuvieron ausentes, leyendo o rezando con el Corán en la mano. Artículo completo en: actualidad.rt.com Sígannos en twitter.com www.facebook.com RT en vivo: actualidad.rt.com

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