Marcharon  miles de cocaleros

Los cocaleros, movimientos sociales y organizaciones afines al Movimiento Al Socialismo (MAS) mostraron ayer su poder al lograr el repliegue de los otros sectores en conflicto, que tenían previsto movilizarse ayer.

Entretanto, en las otras ciudades capitales del país, fueron las organizaciones congregadas por la Central Obrera Boliviana (COB) las que tomaron protagonismo con marchas, bloqueos y otras movilizaciones, especialmente en La Paz, donde el uso de dinamita por parte de sectores mineros que marchaban en la plaza Murillo y la gasificación del lado de la Policía causaron al menos seis heridos.

Por el contrario, en Cochabamba, los médicos y trabajadores en salud suspendieron sus medidas de presión contra el Decreto 1126, que amplía su carga laboral de seis a ocho horas.

En esta ciudad los choferes pararon y se suspendieron las clases.

Los universitarios, que reclaman la modificación de dos artículos de la ley financial, se limitaron a cuidar sus instalaciones, y la Central Obrera Departamental (COD) postergó para mañana su marcha programada para ayer en demanda de un incremento salarial superior al 8 por ciento, además de concentrar pedidos de los otros sectores. Sólo bloqueos pequeños de transportistas en Quillacollo y Tarata marcaron la nota contestataria.

Durante la concentración de organizaciones sociales, que llenó la plaza principal y a la que los oradores denominaron “cabildo por la cochabambinidad”, se aprobaron seis resoluciones. La principal, “declarar estado de emergencia con movilización permanente de defensa de la democracia”, lo que, según la secretaria ejecutiva departamental del MAS en Cochabamba, Leonilda Zurita, implica que los movimientos sociales deberán acudir en cualquier momento ante convocatoria de movilizaciones.

Los otros puntos aprobados son: respaldo a la gestión del presidente Evo Morales; rechazo a las intenciones “golpistas” de “la derecha”; apoyo a la Ley de Consulta Previa (lo que podría permitir la apertura de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos a través del Tipnis); respaldo a la Cumbre de Salud convocada por Morales para el 27 y 28 de julio, y presentación de los proyectos de ley contra la negligencia médica y de supervisión de clínicas y hospitales privados.

Los discursos coincidieron en fustigar a los médicos por negarse a trabajar ocho horas; a la marcha indígena, por considerarla manipulada por las ONG y partidos de la derecha; a la COB, por defender intereses de grupos privilegiados como los médicos; a los transportistas, por sabotear la concentración de ayer con paro y bloqueos, y a los universitarios, por dejarse manejar por médicos y docentes.

El senador masista Adolfo Mendoza dijo que más del 80 por ciento de médicos del país ya trabajan ocho horas y que es un grupo pequeño el que se opone al decreto. El dirigente de los médicos del área rural, Rómulo Flores, presentado por Mendoza como uno de los galenos que defienden el proceso de cambio, expresó su pedido de crear asociaciones de profesionales independientes para eliminar el monopolio de los colegios médicos.

El dirigente campesino Manuel Mamani dio a médicos de provincias hasta mañana para que vuelvan al trabajo, caso contrario no volverán más.

El corregidor de San Benito (Tipnis) Emilio Vilches dijo que la carretera Villa Tunari San Ignacio se construirá “sí o sí” porque 43 de las 63 comunidades del área ya aceptaron el tramo II.

El asambleísta Marco Carrillo dijo que los insultos a los marchistas por parte de pobladores de San Ignacio son la mayor prueba de que los pobladores del Tipnis sí quieren la carretera.

El representante de la llamada UMSS-Pueblo, Adhemar Valda, dijo que los estudiantes no pueden ser “ovejas de una FUL de derecha” que lo que se busca es “refundar la Universidad”.

En la manifestación participaron las 28 organizaciones afiliadas a la Coordinadora Departamental por el Cambio (Codecam), entre las que resaltaron representantes de las seis federaciones cocaleras, como el grueso de los participantes, una facción de estudiantes de la UMSS, la Federación de Trabajadores Campesinos, la Federación de Mujeres Bartolina Sisa, los transportistas libres, comerciantes minoristas, regantes y otros.

El asambleísta del Movimiento Sin Miedo (MSM), Mario Orellana, afirmó que esto demuestra que el Gobierno sólo tiene a los cocaleros.

L En Cochabamba se suspendieron las actividades escolares y académicas

L En La Paz, mineros usaron dinamitas y la Policía reprimió las manifestaciones

L En otras ciudades del país, la COB logró movilizar a miles de sus afiliados

L Para hoy está previsto más marchas y el bloqueo de calles, avenidas y carreteras

Vuelven los bloqueos

Una vez concluida la concentración de los sectores afines al Movimiento Al Socialismo (MAS), el secretario ejecutivo de la Central Obrera Departamental, Juan Vásquez, confirmó para hoy el retorno de las marchas de protesta y los bloqueos de calles en el centro de la ciudad en coordinación con los trabajadores de salud, los médicos y los universitarios.

Añadió que la marcha prevista inicialmente para ayer, se la realizará este viernes a las 16:00, último día del paro indefinido de 72 horas convocado por la Central Obrera Boliviana (COB).

El director departamental de Educación, Jorge Ponce, informó que una vez regularizado el transporte, las clases deben volver a la regularidad.

El presidente del Colegio Médico de Cochabamba, Rommel Pereira, dijo que por ahora no se ha recibido ninguna invitación a diálogo por parte del Gobierno, por lo que las medidas de presión sigue. Los médicos se plegarán hoy a la marcha universitaria postergada desde ayer para hoy.

OTROS HECHOS

• Pese a que un día antes el ejecutivo de la Federación del Autotransporte de Cochabamba, Lucio Gómez, aseguró que no habría bloqueos ni movilizaciones, se instalaron pequeñas barricadas en Quillacollo, en tres puntos, y en el Cruce a Tarata.

• De todos modos los oradores los culparon de haber impedido, con estos bloqueos, la llegada de más marchistas.

• No hubo transporte público durante todo el día, sólo taxis.

• Las clases se suspendieron en los municipios de Sacaba, Cercado y Quillacollo.

• Otro grupo de universitarios, conducidos por el dirigente de la FUL, Alejandro Mostajo, guardó vigilia en ambientes de la UMSS, pese a que el Comité de Movilizaciones había instruido mantener cerrado el campus.

• Las calles aledañas a la plaza 14 de Septiembre se convirtieron en un gran mercado persa, con oferta de comida barata, ropa, libros, videos y otros.

• Faltaron baños para los visitantes, quienes acudieron a servicios de la Alcaldía y la Gobernación, donde había filas para esperar turno.

Universidad en puerta de acuerdos

El sistema universitario nacional se halla en puertas de lograr un acuerdo después de que anoche representantes de este sector se reunieron con el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, en La Paz.

El rector de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS), Lucio González, informó, al cierre de esta edición, que se había logrado un preacuerdo sobre los decretos observados de la Ley Financial y que esperaban un documento borrador por parte del Gobierno.

Este documento todavía debe ser discutido en la VIII Conferencia del Comité Ejecutivo de la Universidad Boliviana (CEUB), previsto para realizarse hoy a las 9:00 también en La Paz.

González dijo que a pesar de todo, aún estaba pendiente la segunda demanda: la abrogación del decreto 1126, para el sector salud.

ANÁLISIS

Fernando Mayorga | Politólogo

“Hay memoria de Enero Negro”

Evidentemente, existe memoria colectiva de los enfrentamientos del Enero Negro (sobre la situación en Cochabamba, donde ayer se evitaron los enfrentamientos). Tanto la sociedad cochabambina como la boliviana tiene aspectos deficitarios de cohesión social y cualquier circunstancia que se da en una polarización política aparecen estos elementos de tensión social, que son catalizados en esta dicotomía oficialismo-oposición, aunque en este caso la oposición es mucho más compleja.

Hay miedo a un enfrentamiento que no sólo remite al 11 de enero, sino también por la Revolución del 52, cuando se daban incursiones de milicias sindicales campesinas a la ciudad.

Ahora, hay diferencias. Primero, las causas del 11 de enero, en gran medida tenían base estructural que es esta débil integración social y el intenso grado de polarización política de ese entonces. En este caso (el de ayer), el factor no presente es el de la polarización política, por eso es que no se ha llegado a la confrontación.

Segundo, en el 11 de enero, en la zona norte de la ciudad hubo un grado de unión de vecinos. En cambio en estos días la protesta contra este Gobierno está llevada por organizaciones e instituciones. Por tanto, hay ciertas reglas, dirección y organización. Por eso hay acatamiento cuando se habla de repliegue.

En cuanto a las intenciones del Gobierno con las movilizaciones de organizaciones sociales, se ve que busca manifestar el grado de apoyo que tiene de algunos sectores para establecer un contexto de negociación en cuanto a los temas en agenda de conflicto, y no entrar en la lógica del pasado que era Estado Gobierno, sino que busca reflejar que se trata de un Gobierno que tiene respaldo popular (escenario distinto a la negociación de conflictos).

Fuente: Los Tiempos

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