Los líderes del G8 han incrementado la presión sobre Irán y han exigido que desvele más datos sobre el objetivo de su programa nuclear. Además advirtieron que podrían aumentar el aislamiento a Corea del Norte. El G8 ha valorado “la importancia de emprender un esfuerzo uniforme de cara a las conversaciones” con Teherán, y han urgido a esa nación a que “tome pasos concretos para garantizar a la comunidad internacional del propósito pacífico de su programa nuclear”, informaron fuentes de la presidencia estadounidense tras la primera jornada de la cumbre que se lleva a cabo en las afueras de Washington. “Tenemos que mantener la presión sobre el régimen… pero estamos decididos a buscar una solución pacífica y negociada”, declaró el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, en una rueda de prensa antes del comienzo de la reunión. Los líderes abordaron también posibles pasos a dar para frenar la violencia en Siria. En parte, EE. UU. buscaba presionar en esta reunión a Rusia, el único miembro del G8 que se opone tajantemente a la imposición de sanciones adicionales contra el régimen de Bashar al Assad en el seno de la ONU, y dejar claro hasta qué punto la comunidad internacional rechaza la actitud de Damasco. Por otra parte, el G8 ha instado a Corea del Norte a que respete las normas internacionales en materia nuclear y ha advertido de que aumentarán su aislamiento si Pyongyang escoge “el camino de la provocación”. Anteriormente, en la reunión que mantuvieron el

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