Bolivia conmemora este jueves el Día Nacional de la Lucha contra el Racismo y toda forma de Discriminación con diversos actos que evocaron las humillaciones y vejaciones sufridas en 2008 por los indígenas quechuas a manos de grupos radicales de derecha en la ciudad de Sucre.

Muchos de los campesinos que llegaron a Sucre para participar en actos cívicos en la capital de Bolivia, la mayoría afines a Morales, fueron afectados por la violencia desatada en mayo de 2008 por sectores de derechas que reclamaban una mayor autonomía regional.

En aquel momento, los indígenas fueron vejados, puestos de rodillas, despojados de su ropa y obligados a golpes a negar de su condición étnica y creencia política.

Previamente, los grupos radicalizados, ligados a organizaciones civiles de derecha, habían detonado dinamita y quemado llantas para impedir la llegada del presidente Evo Morales a Sucre, donde iba a participar en los actos de conmemoración de la efemérides de Chuquisaca.

Una manifestación, principalmente de indígenas, pidió este jueves en La Paz celeridad en el juicio que aún se encuentra en curso contra los implicados en ese tipo de violencia racista.

“Los bolivianos tenemos que aprender a conocernos de mejor manera, a respetarnos y a ser más tolerantes entre nosotros, a entender que este país es intercultural, plurinacional, con diferentes grupos étnicos y culturas”, dijo el diputado afrodescendiente Jorge Pineda.

Un grupo de universitarios y de organizaciones civiles de derecha, además de procesados por los hechos de 2008, se manifestó también en Sucre, pero para demandar el cese del juicio al que están sometidos.

“Convocamos a la unidad del pueblo para luchar democráticamente contra la discriminación y la persecución política y, en tal sentido, declaramos hoy el día del perseguido político”, dijo Luis Ayllón, uno de los procesados.

Sin hacer alusión directa al Día Nacional contra el Racismo y toda forma de discriminación, el presidente Morales evocó en la ceremonia de entrega de equipos para un hospital público en Sucre que padeció discriminación.

Tras relatar que tuvo cinco operaciones distintas en su vida, Morales dijo que en una clínica privada le trataron muy mal. “‘Ese indio hediondo, este cocalero cochino’, (me dijeron) no todos los médicos, algunos, en la operación” de vesícula, cuando era líder sindical de los productores de coca. Indígena aymara, Morales deploró hace días los insultos racistas de los que es objeto en las redes sociales de internet.

“A mí no me molesta, dicen (en Facebook): ‘hay que matar a este indio antes de que tenga muchas crías’. No están hablando de hijos de Evo Morales, están hablando de que no surjan nuevos líderes indígenas, campesinos”, advirtió el mandatario en una concentración popular en Oruro.

“Nos tratan de burros, de animales, de ignorantes; de todo me tratan. Si al presidente le tratan así ¿cómo será a ustedes, hermanas y hermanos, que somos del movimiento campesino indígena originario?”, reclamó.

Fuente: AFP

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