El norte de Italia ha vuelto a temblar. Lo hizo el 20 de mayo, segando siete vidas, dejando centenares de personas sin hogar y borrando del paisaje algunos de los más bellos vestigios arqueológicos. Desde entonces, los ciudadanos han vivido con el corazón en un puño, sobresaltados por multitud de réplicas sin consecuencias hasta que, a las nueve de la mañana de hoy, un seísmo de magnitud 5,8 en la escala Richter volvió a golpear mortalmente en la región de Emilia Romaña. Al menos 15 personas han fallecido, según fuentes de Protección Civil, aunque la cifra podría aumentar en las próximas horas. Tres de ellas –un italiano, un paquistaní y un marroquí- han muerto al derrumbarse una nave industrial en San Felice sul Panaro.

“La situación es muy seria, hay gente atrapada bajo los escombros”, ha señalado el alcalde de esta localidad, Alberto Silvestri, al canal SkyTG24. En Cavezzo, el drama tiene tintes similares. “La ciudad ha resultado muy dañada. Hay gente bajo los escombros, pero no sabemos cuántos”, ha informado un agente de la policía a la agencia Reuters.

El terremoto, con epicentro Mirandola, en la provincia de Módena, fue sentido también en muchas zonas del norte y el centro del país provocando el pánico. En Ostiglia (Lombardia), una escuela se vino abajo segundos después de ser evacuada. La televisión italiana muestra imágenes de edificios que, ya dañados el 20 de mayo, han terminado por venirse abajo con la nueva sacudida y de otros, como la catedral de Mirandola, cuyo techo ha caído sobre el altar.

Se da la circunstancia de que, en el momento del temblor, el presidente de Emilia Romaña, Vasco Errani, se encontraba en Roma reunido con el jefe del Gobierno italiano, Mario Monti, negociando las ayudas a las víctimas del terremoto del 20 de mayo. En una comparecencia pública de urgencia, ambos se han comprometido a ayudar a los ciudadanos y las empresas afectadas. También el presidente de la República, Giorgio Napolitano, quiso mandar un mensaje de apoyo a la población: “Superaremos estos momentos”.

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“Quiero garantizar a todo el mundo que el Estado hará todo lo que deba hacer y sea posible”, ha manifestado por su parte Monti. “Garantizaremos tan rápido como sea posible la vuelta a la normalidad de una región tan especial, importante y productiva para Italia”.

Búsqueda entre los escombros

Según los medios de comunicación italianos, los bomberos buscan a personas que han quedado atrapadas tras derrumbes tanto en San Felice como en Mirandola. Además de Emilia Romaña, el seísmo se ha sentido en todo el norte y centro del país, en regiones de Génova (Liguria), Milán (Lombardía), Turín (Piamonte), Véneto y Florencia (Toscana) y numerosos edificios públicos han sido desalojados en ciudades como Milán, Bolonia y Florencia.

Ferrocarriles del Estado ha informado de que se ha suspendido el tránsito de varías líneas ferroviarias en la región para comprobar posibles daños.

 

Fuente: El País (España)

 





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