España no está al borde se ningún precipicio

“No estamos al borde de ningún precipicio”. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha dado hoy un giro a su discurso muy pesimista de los últimos meses en la clausura de la XXVIII reunión del Círculo de Economía en Sitges ante un empresariado catalán que urge confianza y crédito para salir de la crisis. El jefe del Ejecutivo ha hecho un llamamiento a la “tranquilidad”, antes de aclarar que eso no quiere decir “despreocuparse”, y ha asegurado que “España es un país muy solido” y por ello “saldrá de la tormenta con esfuerzos propios y con el apoyo de los socios comunitarios”.

Rajoy ha sido muy crítico, sin citarlos expresamente, con los medios de comunicación, ya que en su opinión dan pábulo a los rumores sobre las cuentas españolas y de alguna forma se ha dirigido a los que él considera agoreros. “No es razonable alimentar los temores y arrastrarlos al borde de la realidad”, ha señalado. No se acerca “el Apocalipsis. No vamos a naufragar”, ha agregado.

“A lo mejor hemos vivido un poco por encima de nuestras posibilidades en España”, ha concedido el jefe del Gobierno antes de aclarar: “Pero los que nos critican nos prestaban muy barato”.

El presidente ha pedido confianza una vez más, pero esta vez con un tono más optimista. “Créanme cuando les digo que tengo motivos para pensar que los problemas de la unión monetaria van a comenzar a resolverse en no mucho tiempo”, ha afirmado en una intervención en la que, pese a la petición de Bruselas, ha llegado a afirmar: “Si podemos, no subiremos el IVA. Espero que no lo subamos”.

Su comparecencia en esta reunión es la octava consecutiva, aunque la primera como jefe del Ejecutivo y después de que en la edición de 2011 expresara en su intervención que quería volver a Sitges como presidente porque España necesitaba “un Gobierno serio”.

Autoridad fiscal europea

Rajoy ha planteado crear una autoridad fiscal europea para armonizar las decisiones que cada Gobierno toma en ese ámbito, orientar una política fiscal común y permitir un control centralizado de las finanzas. Un organismo con esas competencias estaría también encargado de la gestión de la deuda europea, como “asidero para la confianza en el euro imprescindible en el momento actual”.

El jefe del Ejecutivo ha apoyado la propuesta del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, de integrar la supervisión bancaria, los fondos de garantía de depósitos y la creación de instrumentos para la capitalización directa de la banca europea. Con unos planteamientos muy europeístas, y un día después de que el Gobierno se mostrara seguro de que la UE nunca dejará caer a España, Rajoy ha defendido que, a medio plazo, la Unión necesita “reforzar su arquitectura institucional común, de forma que los inversores recuperen su confianza en la moneda única”. Así, en su opinión, se avanzaría en la integración fiscal o hacia “una mayor cesión de soberanía en este ámbito”.

Preguntado por el moderador del encuentro, Josep Pique, sobre la crisis de Bankia y las declaraciones del expresidente de la entidad Rodrigo Rato, quien califica hoy en EL PAÍS la recapitalización del Gobierno de “brutal inyección a costa del Estado”, el presidente ha evitado pronunciarse, demostrando así que sigue siendo un tema tabú.

Fuente: El País (España)

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