El fuerte ventarrón que azotó a la ciudad de Cochabamba, el valle bajo y otras poblaciones, la tarde del sábado, alcanzó una velocidad de 80 kilómetros por hora con dirección de oeste a noreste, según el informe de Meteorología de la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea (Aasana).

El viento atípico para el valle, donde las corrientes no superan los 50 kilómetros por hora, fue ocasionado por una corriente en chorro al sur de Cochabamba, que coincidió con un frente frío helado, que al juntarse provocaron nubosidad y fuertes vientos.

A causa del intenso ventarrón, el tinglado de la cancha deportiva de Cotapachi, detrás del calvario en Quillacollo, colapsó. Una parte de la estructura cayó sobre una vendedora de sándwiches y refrescos, que se paró debajo de las calaminas para hacer una llamada.

La vendedora, Felicia Soto Pessoa (65), perdió el conocimiento luego de que el tablero de básquet cayera sobre su pierna derecha y le provocara una fractura en el fémur derecho, una lesión en la espalda que afectó uno de sus pulmones.

La víctima fue trasladada de emergencia a la clínica Santa Rita. El alcalde de Quillacollo, Charles Becerra, realizó el domingo una inspección al tinglado y anunció el inicio de una campaña para colaborar a Felicia Soto, que resultó herida por la mala construcción de una obra municipal que no soportó el viento.

El tinglado construido hace tres años, en la gestión de Hugo Miguel Candia, no resistió el viento. “Esta es una mala obra. Hemos detectado que existen defectos en la base, no hay pernos de anclaje, sólo estaba apoyada con un poco de fierro”, manifestó el Alcalde. Por ello, anunció un peritaje para determinar responsabilidades.

El viento provocó problemas en el suministro eléctrico en el valle bajo. En plazuela Colón de Cochabamba un árbol se cayó y varios letreros de publicidad quedaron deteriorados.

Según el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología, las temperaturas descenderán a partir de la segunda quincena de junio hasta la primera de julio. Los tiempos

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