Hay norma de preservar el espejo de agua

El largo camino burocrático para salvar a la laguna Alalay empezó ayer con la aprobación de la ordenanza que declara en emergencia a este espejo de agua. Ahora esta decisión deberá seguir en La Paz el engorroso procedimiento que se necesita para que pueda ejecutarse.

Mientras tanto, las macrófitas, los desagües de alcantarillas y desechos químicos continúan contaminando las aguas de esta laguna ubicada al sur de la ciudad.

El único artículo de esta norma establece que “se declara el estado de emergencia ambiental de la laguna Alalay para que el señor Alcalde Municipal, en el marco de sus competencias y atribuciones, tramite el correspondiente decreto supremo ante el Gobierno central”.

Se decidió aprobar la ordenanza tras la presentación de un proyecto elaborado por la Comisión Segunda del Concejo Municipal, con base en toda la información presentada en el informe técnico elaborado por la Secretaría de Protección de la Madre Tierra y el informe legal otorgado por la Dirección Jurídica del Ejecutivo Municipal.

Ahora, esta norma deberá ir a la sede de Gobierno para que sea considerada por el ministerio del área, quien será el responsable de elaborar un proyecto de decreto supremo que autorice la utilización de aproximadamente un millón de bolivianos en la limpieza de la laguna Alalay, evitando la realización de licitaciones y otros procesos legales que toman demasiado tiempo en ejecutarse.

Una vez que el Ministerio tenga lista la propuesta, esta deberá ser considerada en el Gabinete Ministerial (que sólo se reúne los miércoles) para que se disponga la emisión del decreto supremo que autorice el uso de los recursos que se necesitan para limpiar el espejo de agua.

No hay ley

Según explicaron los concejales miembros de la Comisión Segunda, no fue posible aprobar una ley municipal, porque esta norma tiene un procedimiento especial que debe iniciarse con un nota (denominada motivante), que tiene que ser enviada por alguna entidad del ejecutivo municipal, como la Secretaría de la Madre Tierra o por un concejal, solicitando la ley con una justificación.

Esta solicitud se va al pleno del Concejo Municipal para que de allí se envíe a la comisión segunda, que tiene 15 días para elaborar con los técnicos una propuesta de ley, que se presenta en el pleno y se analiza en tres sesiones diferentes para tratar la norma en grande, en detalle y en revisión. Este proceso podría tardar al menos una semana, en caso de considerarse con dispensación de trámites, y de todos modos debe solicitarse un decreto supremo.

Observaciones del Codac

• A pesar de que el Crempla fue establecido por ley el año 2004 hasta hace un mes no se le dio importancia suficiente pues en los últimos tres años, a excepción de éste, no se programó presupuesto para su funcionamiento. Las esporádicas veces que se ha reunido esta entidad nunca contó con la presencia de un funcionario de alto nivel del municipio.

• La declaratoria de emergencia utilizará recursos destinados para este año que estaban orientados a la realización de un plan integral, como contraparte, cuando a esa situación se ha llegado única y exclusivamente por negligencia funcionaria, porque todas las acciones que debían tomarse fueron advertidas por el Codac.

• Se propuso que la Universidad Mayor de San Simón sea la encargada de la ejecución tanto del Proyecto de Recuperación de la Laguna como del Plan de Emergencia, por la negligencia del municipio que no hizo nada para evitar el crecimiento de las macrófitas y ahora gracias a la declaratoria de emergencia tienen carta blanca para manejar recursos económicos sin pasar por los mecanismos de control. También plantearon un plan de contingencia para que no se efectúe un proceso de adjudicación directa, sino con control social efectuado por las otras entidades que forman parte del Crempla.

Fuente: Los Tiempos

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