Familiares cuentan sus historias

Una comisión viajará en los siguientes días a las Bahamas en busca de los cuatro bolivianos desaparecidos desde hace siete meses en la ruta de Bolivia-Bahamas-Estados Unidos, luego de haber sido reclutados por un traficante de personas a través de anuncios televisivos que pregonaban “viaje seguro a Estados Unidos”, informó ayer el abogado de las victimas, Rolando Ramos.

El viaje fue anunciado luego de que el cónsul de Bolivia en Estados Unidos, Ramiro Cucicanqui, se comprometiera en una entrevista televisiva, vía Skipe en la Red Unitel de Cochabamba, a sostener una reunión con el cónsul de Bahamas en Estados Unidos.

Antes del viaje de la denominada “comisión de la esperanza”, los familiares realizarán una misa de salud, el martes a las 10:00, en la Catedral.

El propósito es que los tres familiares, el investigador del caso y el funcionario de la Cancillería boliviana no vuelvan con las manos vacías de Bahamas, donde fueron vistos por última vez los cuatro bolivianos.

El abogado Rolando Ramos reiteró que los cuatro desaparecidos Rubén Sandro Velásquez Delgadillo, Ovidio Quispe Mamani, Francisco Álvarez Reyes y María Luisa Huaygua fueron reclutados por el dueño de la agencia de viajes Marilyn Tours, Omar Espinoza, quien ahora está preso y enfrenta cargos por tráfico de personas, organización criminal y asociación delictuosa.

Entre tanto, la Policía busca a dos de sus cómplices Ivón Foronda y Alex Rodríguez, a quienes se acusa de haber llevado a los cuatro bolivianos por 30 mil dólares hasta Bahamas, donde luego los abandonaron.

Ivón Foronda, que suele captar víctimas en Cliza, viajó con los cuatro hasta Bahamas y a su retorno dijo que los cuatro habían llegado a Estados Unidos.

Ayer, cuatro personas víctimas del traficante contaron que fueron llevados por Omar Espinoza a Bahamas y que al llegar allá les sacó 4 mil dólares más y luego los abandonó. Después de varios meses ellos volvieron. Uno de ellos contó que el pastor que los cobijó todo el tiempo en su estancia en Bahamas le dijo: “¿A qué vienen?” es imposible ir de aquí a Estados Unidos y los lancheros se deshacen de los extranjeros en el mar, les dan un balazo y los arrojan a los tiburones, para que la guardia costera no los descubra”.

Fuente: Los Tiempos

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