Un avance del 32 por ciento registra la segunda fase del Proyecto Múltiple Misicuni, según pudo constatar ayer el presidente en ejercicio, Álvaro García Linera, en una inspección técnica que realizó en el lugar, donde verificó que la presa ya tiene 30 metros de alto por 500 de ancho.

El porcentaje de avance lo dio a conocer el gerente General de la Empresa Misicuni, Leonardo Anaya, y fue verificado por la primera autoridad interina del Estado junto al gobernador de Cochabamba, Edmundo Novillo, además de ingenieros y obreros de la empresa que ejecuta la obra, el Consorcio Hidroeléctrico Misicuni.

García Linera vio los avances de la obra después de 10 meses, pues —según dijo— la última vez que visitó la zona fue en agosto del año pasado, fecha en la que “no había un solo centímetro de avance de la represa, que es un trapecio que va a contener el agua para que no se vaya y que tiene que llegar a medir 120 metros de alto por 500 metros de base”, dijo el Mandatario.

Material apropiado

La presa se va levantando con el trabajo del equipo pesado que mueve el material que se necesita para rellenar la pirámide, que tendrá más de cuatro millones de pies cúbicos de material y servirá para contener el agua de dos ríos que dotarán de agua potable a Cochabamba.

“No había sido simplemente colocar tierrita, es un tipo especial de material seleccionado que precisa humedecimiento y aplanamiento, además de la instalación de mecanismos de sensores y medidores dentro de la propia base de la pirámide”, sostuvo la autoridad.

Anaya explicó que en el material con el que se está fabricando la presa “hay roca, arena, algo de arcilla. Los trabajadores van a un banco, ven si el material es el apropiado e inician la explotación; si no es el apropiado, buscan otro”.

García Linera considera que se podrá cumplir el compromiso de las empresas constructoras, los trabajadores y los técnicos.

“Tenemos que acabar la presa el año que viene, antes de fin de año, para contener el agua, porque en tiempos de invierno el río no tiene mucho caudal y su gran afluencia es en tiempo de lluvia, por eso hay que captar las lluvias de fines del 2013 y principios del 2014; por lo tanto, los técnicos y los ingenieros tienen la obligación de acelerar el trabajo, porque tenemos un año por delante para completar esta parte fundamental de la represa”, dijo.

Si bien los obreros de Misicuni lograron construir 30 metros de presa en una decena de meses, parecería imposible que los 90 metros que faltan se terminen en los próximos 15 meses. El Gerente de Misicuni explicó que la parte más difícil de toda la presa ya está hecha, pues más de cinco metros de base de la pirámide se hizo con roca sólida seleccionada, en la que cada pieza debe medir entre 30 y 60 centímetros.

“Escoger ese tipo de material fue moroso”, aseguró Anaya y luego informó que “los 500 metros de ancho de la base ya fueron construidos y ahora, en la parte de atrás, se está construyendo una contra ataguía. Todo esto significa que los avances en el cuerpo de la presa están muy bien, aunque tenemos que evitar más paros”.

CAMBIOS

El gerente General de la Empresa Misicuni, Leonardo Anaya, informó que se sugirió a la empresa encargada de ejecutar la obra que se realicen algunos cambios en los horarios y días de trabajo de los obreros, para cumplir con el cronograma.

“Tenemos que evitar paros y feriados, porque en este tipo de obras no hay feriados”, dijo Anaya. Explicó que en las grandes obras de ingeniería “se trabaja en turnos 24/7 ó 14/7, lo que significa que entran los trabajadores a la obra por 14 ó por 24 días y no salen para nada, porque después descansan siete días”. / Los tiempos

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