Consternación en la población

Las estaciones de gasolina de esta ciudad se abarrotaron de vehículos ante el supuesto que la Refinería “Guillermo Elder Bell” podría ser tomada por los policías que protagonizan un Motín policial, mientras que la Asociación de Surtidores (ASOSUR), informó que el abastecimiento fue normal este lunes.

La Refinería Guillermo Elder Bell está ubicada a 12 kilómetros de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, es una de las dos refinerías de YPFB Refinación S.A., que funciona desde 1979.

Esa refinería dispone de dos unidades operacionales de destilación: la primera de 15.000 barriles por día y la segunda de 5.000 barriles por día. Tiene dos Unidades de Reformación catalítica, cada una con capacidad nominal de 3.200 barriles por día. La primera de ellas fue puesta en servicio en mayo de 1978 y la segunda en diciembre de 1998, de las mismas se obtiene gasolina reformada de alto octanaje.

En las redes sociales se difundió mensajes de una posible toma de la planta de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), por parte de los policías amotinados con el fin que el Gobierno escuche y atienda sus demandas. La circulación de estos mensajes generó la desesperación en la población que terminó en largas filas en los diferentes surtidores de esta, para abastecerse ante un posible desabastecimiento.

La presidenta de la Asociación de Surtidores Privados de Santa Cruz (ASOSUR), Susi Dorado, confirmó la existencia de largas colas en los surtidores, pero dijo desconocer las razones que estuvieran generando este inusitado movimiento, aseguró que las estaciones de servicios distribuidas en la capital oriental se encuentran prestando el servicio de abastecimiento con total normalidad.

“No hay escasez de combustibles, el abastecimiento está normal. La entrega del combustible se está haciendo de acuerdo a lo establecido. La provisión no ha cambiado nada, no tenemos ningún inconveniente. Pedimos a la población tranquilidad, hasta el momento se está trabajando bajo control la ANH y Yacimientos están trabajando con mucha normalidad”, explicó Dorado.

Un recorrido realizado por las estaciones de servicio ubicadas en el Segundo Anillo demostró que en la mayoría existían largas filas de vehículos esperando su turno para llenar el tanque de combustible. Si bien la atención fue normal, llamó la atención la desesperación que ocasionan los rumores en momento de crisis.

Fuente: ANF

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