Se alojan en la UMSA y muchos son atendidos

Miles de paceños salieron ayer a las calles para recibir y proteger la IX marcha indígena que llegó a La Paz. El Gobierno no convocó a ninguna reunión para discutir la plataforma del sector, que según sus dirigentes no abandonará la urbe paceña mientras no se resuelvan sus nueve demandas.

La marcha que inició su último tramo desde la tranca de Urujara pide respeto al Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), la anulación de la Ley 222 de consulta “previa”, entre otros puntos. Los indígenas tuvieron que cambiar su ruta para evitar choques con dos contramarchas convocadas por el oficialismo.

Estuvo custodiada por columnas humanas, que protegieron a los originarios de posibles represalias hasta que llegaron a la plaza Mayor, donde encabezaron un masivo mitin para exigir una reunión con el Ejecutivo.

“Esta marcha no se va a mover de La Paz mientras no se dialoguen punto por punto nuestras demandas. Morir antes que esclavos vivir”, dijo a voz en cuello la presidenta del Comité de Marcha, Bertha Bejarano. El presidente de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (CIDOB), Adolfo Chávez, dijo que “si el Gobierno es sabio, va a escuchar atentamente los pedidos que tenemos”, en relación a sus nueve demandas.

Le recordó al Ejecutivo que hace tres años exigía a los indígenas sitiar ciudades y pidió, en relación a las futuras elecciones generales, “que pase esta pesadilla el 2014”.

“No nos vamos a mover de acá hasta que no se resuelvan los nueve puntos. TIPNIS o muerte. Aquí nos quedamos hasta resolver los problemas”, dijo el presidente de la Subcentral del TIPNIS, Fernando Vargas.

El diputado Pedro Nuni pidió a la población que no los abandone hasta que las autoridades atiendan sus demandas.

La Iglesia Católica dio la bienvenida a los marchistas del TIPNIS con una misa presidida por el arzobispo de La Paz, monseñor Edmundo Abastoflor.

Desde antes del inicio de la IX marcha, el Gobierno no agendó ni una sola reunión con el sector movilizado. De las cinco veces que los indígenas le pidieron respuesta para su plataforma, sólo una contestó de forma escrita.

En marzo la CIDOB invitó al Presidente a una reunión en la población de Gundonovia, pero el Mandatario se negó a ir porque aseguraba tener otras obligaciones. Tras iniciarse la marcha se invitó al Gobierno a Chaparina, Caranavi y Urujara, lugares a donde tampoco asistió.

Ayer, el vicepresidente Álvaro García Linera manifestó que el Gobierno aguarda que la marcha defina los temas y los interlocutores antes de un diálogo.

La ministra de Desarrollo Productivo, Teresa Morales, dijo que el Ejecutivo está dispuesto a un diálogo, no para debatir sus demandas, sino para “profundizar la explicación de los alcances y beneficios del proceso de consulta”, que definirá la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos por ese parque nacional.

Fuente: Página Siete

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