Colapsa atención de maternológico

Cinco hombres esperan ansiosos en la puerta de ingreso a las salas de recuperación del hospital maternológico Germán Urquidi y discuten con las enfermeras porque quieren entrar a conocer a sus recién nacidos y ver cómo están sus esposas después del parto.

Las enfermeras no los dejan ingresar y la única explicación que les dan es que no hay campo para ellos. “Yo quiero ver cómo está mi mujer y mi hija”, dijo uno de los señores. “Yo nací en el campo y mi hijo en este moderno hospital, quiero al menos sacarle una foto”, decía otro. “Por favor señorita, mi esposa vino anoche sola porque yo estaba trabajando y no sé nada de ella ni de mi wawa”, preguntaba el tercero.

Pasando la puerta, que no podían atravesar los afligidos padres, la realidad hospitalaria es muy distinta a la que se imaginan, pues prácticamente no hay madres que duerman tranquilas en sus camas con sus bebés al lado, dentro de sus cunas.

Si ellas tuvieron suerte y llegaron muy temprano en la madrugada, pueden compartir la camilla que les asignaron con sus recién nacidos ya que es imposible que los niños que nacieron sin problemas tengan una cuna debido a que hay muy pocas en el hospital.

Si las madres llegaron tarde, en la mañana después de las 8:00, les toca permanecer en el piso en colchones de goma junto a sus bebés y debajo de las camillas de las más afortunadas. Todas las nuevas madres tienen que arreglárselas para almorzar sus sopas calientes con los bebés al lado. Las que están sobre el piso lo utilizan como mesa, sobre la cual ponen sus platos de comida. Las enfermeras preguntan: “¿Qué dirán los padres que están afuera, si ven a sus mujeres comiendo de ese modo?”

Salas llenas

Ellas permanecen en la sala de recuperación, en la que debían quedarse sólo algunas horas antes de ser trasladadas a una habitación inexistente en la sala de internación, pues el hospital está tan lleno que no hay espacio para las nuevas madres. Las enfermeras, los ginecólogos y los internos tienen que saltar por encima de las pacientes para poder ir de un lugar a otro.

En la sala de recepción de neonatos, está al menos una decena de recién nacidos que tienen problemas respiratorios o son prematuros. Esperan cuatro sobre una camilla, tres dentro de una cuna y otros tres más delicados en una incubadora cada uno, conectados al suero o a los respiradores. Permanecerán allí hasta que se abra un espacio en las salas de terapia intensiva o intermedia para ser atendidos como se debe.

Una de las enfermeras sale a buscar al padre que desde anoche no veía a su esposa para entregarle un certificado. Lamentablemente él no verá a ningún bebé, pues el suyo nació con problemas respiratorios y, a pesar de que intentaron reanimarlo con un respirador manual y calentarlo en una incubadora en la que el termostato ya no funciona, el pequeño cuerpo no pudo soportar y falleció al amanecer.

El caos continúa y las parturientas llegan de la Caja, de los centros de salud y de provincias, casi todas con la misma explicación escrita en papelitos blancos que les entregan a los ginecólogos del Germán Urquidi: “Remitida por falta de espacio”.

COLAPSO EN EL MATERNO SIN SOLUCIÓN

Mamás descansan con sus recién nacidos en colchones en el suelo o en camillas ubicadas en cualquier sitio.

Los Tiempos denunció en 2010 esta situación y dos años después las autoridades aún no han asumido medidas.

DESDE 2011

Los “partos en el suelo” fueron denunciados en el segundo semestre de la gestión 2010 y las tristes imágenes que se publicaron en esa época, de mujeres con sus recién nacidos sobre colchonetas, provocaron que los concejales del municipio de Cercado visitaran las instalaciones de la maternidad y se comprometieran a resolver esta situación junto al ejecutivo edil.

Sin embargo, a pesar de que transcurrieron dos años de conocerse esta noticia, nada ha cambiado en el Germán Urquidi y, por el contrario, en este 2012 existen más colchones sobre el piso y más mujeres tienen que dar a luz en estas condiciones.

Fuente: Los Tiempos

[ad#ad-2-300×250]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.