Condiciona a los marchistas nuevamente

El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, informó ayer que el Ejecutivo aceptó dialogar con la IX marcha indígena condicionando este proceso a que en las mesas de negociación se garantice la presencia de la Subcentral del Consejo Indígena del Sur (Conisur) y la “nueva dirigencia” de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB).

A diez días de la llegada de la marcha indígena a la ciudad de La Paz, el Gobierno acepta recibir a una delegación de los marchistas, siempre que participen los 45 corregidores del TIPNIS y representantes del Conisur, dijo ANF.

“El Conisur es una organización que representa a los indígenas que viven dentro del polígono 7 y que estas comunidades que viven dentro del polígono 7 han sido a su vez reconocidas en una asamblea el año 2004 por las propias comunidades de la Subcentral del TIPNIS y por eso existe un acta de reconocimiento mutuo entre el Conisur y la Subcentral del TIPNIS”, anunció el ministro. Los dirigentes de la IX marcha señalan que el Conisur está fuera del TIPNIS y por lo tanto no pueden participar de las negociaciones.

Quintana precisó que para el diálogo no está habilitado a participar Adolfo Chávez, presidente del TIPNIS, puesto que “fue desconocido y removido del cargo” por dirigentes regionales. Chávez y otros dirigentes tomaron la sede de la CIDOB, en Santa Cruz, para evitar una elección que lo sacaría del cargo y colocaría en vez de él a un dirigente proclive al oficialismo.

Marchistas

Los marchistas que se encuentran en La Paz rechazaron la posibilidad de que exista una reunión con representantes del Conisur y sin la asistencia de Chávez, a quien consideran su líder legítimo.

“Pensamos que el Gobierno está reforzando su intento para que se desconozca a la máxima autoridad de la IX marcha que es Adolfo Chávez. No está respetando la organización de los indígenas”, declaró el vicepresidente de la movilización y dirigente del Consejo de Markas y Ayllus del Qollasuyu (Conamaq), Félix Becerra.

El secretario de Justicia de la CIDOB, Ángel Yubanore, lamentó que el Gobierno continúe insistiendo reunirse con la IX marcha con la presencia de representantes del Conisur, a quienes calificó de cocaleros. Además, reprochó las acciones del Gobierno que estarían enfocadas a dividir los movimientos indígenas. Un grupo de dirigentes de la marcha llegó a Santa Cruz para evitar que se tome la sede de la CIDOB y para rechazar la reunión del GANPI.

Para hoy, los marchistas prevén elaborar un documento de agradecimiento a la paceñidad por el “respaldo y apoyo recibido” desde el día que llegaron y los 14 días de vigilia.

Otro dirigente denunció que la madrugada del lunes fueron hostigados toda la noche por la Policía, que no los dejó dormir.

Fuente: Página Siete

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