Soldados y Plane trabajan en limpieza

La limpieza de macrófitas en la laguna Alalay comenzó ayer de manera manual y sin normas que permitan hacer un trabajo más integral.

La consideración del reglamento de la ordenanza aprobada para el manejo del espejo de agua sufrirá nuevos retrasos porque el proyecto presentado por el Comité de Recuperación (Crempla) de la laguna estaba incompleto y ni siquiera fue revisado por asesoría jurídica y técnica de la Alcaldía de Cercado.

Esta situación, sumada al retraso en la promulgación de un decreto supremo que autorice la utilización de más de 1 millón de bolivianos como una solución para el ecosistema, agrava la situación de abandono en el que se encuentra.

El proyecto de reglamento debía ser considerado hoy en el pleno del Concejo Municipal, pero “a raíz de los informes de los miembros de la unidad técnica y legal de la Comisión Segunda, nos dimos cuenta de que este proyecto no contaba con los informes jurídico y técnico de parte del ejecutivo municipal”, explicó el concejal de oposición Edwin Jiménez (TPC).

Una de las disposiciones que establecería el reglamento para el manejo de la laguna Alalay es que todas las personas que ensucien el espejo de agua serán sancionadas con trabajo comunitario.

“No se nos dio a conocer, a través de un informe de la Oficialía de Asuntos Jurídicos, amparados en qué norma legal podíamos proceder nosotros a aprobar este reglamento, entonces se ha determinado que se devuelva al ejecutivo municipal y se haga conocer este aspecto a la Contraloría General del Estado”, agregó Jiménez.

La Alcaldía, con el apoyo de 200 soldados del Centro de Entrenamiento de Tácticas Especiales (CITE) y mujeres del Plan Nacional de Emergencia de Empleo (Plane), comenzaron con la limpieza de la laguna en el marco de la emergencia ambiental establecida en la ordenanza municipal, aprobada recientemente por el legislativo municipal.

El director de la Secretaría de Protección de la Madre Tierra de la Alcaldía, Germán Parrilla, explicó que la ordenanza no resuelve el problema porque operativamente requiere de un decreto supremo para su aplicación. “Esto lo hicieron en vez de optar por una ley municipal que hubiera sido de mayor provecho para el propósito”, indicó.

RETIRO DE MACRÓFITAS ES MANUAL

“Lo que trabajamos en una hora podríamos hacerlo en 15 minutos con maquinaria”, dijo ayer el director de la Secretaría de Protección de la Madre Tierra de la Alcaldía, Germán Parrilla.

El funcionario municipal explicó que es un perjuicio trabajar en emergencia sin tener contratos directos para obtener maquinaria, herramientas y refrigerios para los soldados y las funcionarias del Plane.

La limpieza de la laguna Alalay es efectuada de manera manual por la falta de otros recursos.

Efectivos del Centro de Instrucción de Tropas Especiales (CITE) colaborarán por dos semanas y se prevé que sea aprobado un convenio con las Fuerzas Armadas para dar continuidad a este trabajo. “Ya enviamos al Concejo el convenio que incluye a la Fuerza Aérea, Naval y la Séptima División en estas tareas”, dijo Parrilla.

Fuente: Los Tiempos

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