El Senado de Paraguay rechazó y calificó hoy como una violación a la soberanía de este país las obras para la apertura de un canal de desvío realizado por Argentina en el río Pilcomayo, frontera natural entre ambos países.

La Cámara Alta sentó esa postura a través de un proyecto de declaración aprobado en su sesión semanal en la que también instó al Poder Ejecutivo paraguayo, por intermedio de la Cancillería, a adoptar las medidas diplomáticas necesarias sobre el asunto.

El Senado “rechaza la decisión unilateral, inconsulta, al realizar los trabajos en la zona del cauce compartido del río Pilcomayo por constituir una abierta violación a la soberanía nacional y a los tratados internacionales en materia del Pilcomayo”, remarca el documento aprobado por los senadores.

Esa resolución surge un día después de que el ministro paraguayo de Obras, Enrique Salyn Buzarquis, considerara como una “abierta violación a la soberanía nacional” las obras aludidas y advirtiera que pueden proceder a cerrar el canal si es necesario.

La Cancillería denunció ese hecho el día 6 pasado en un comunicado a través del que también exigió a Argentina la “inmediata paralización” de la obra que se lleva a cabo en la zona de la embocadura de la cuenca inferior de ese recurso hídrico, sin el consenso de la Comisión Binacional Administradora.

Argentina y Paraguay suscribieron en agosto de 1994 el estatuto de la comisión que administra la cuenca inferior del Pilcomayo, “comprendiendo todo lo referido al uso y regulación de caudales, proyecto y ejecución de obras, calidad de aguas arriba y abajo”, según el texto estatutario.

Uno de los miembros de esa comisión en Asunción, Carlos Peralta, advirtió el miércoles de que el nuevo canal que se encuentra en etapa de terminación tiene 10 metros de ancho y 4 metros de profundidad y que el ingreso del caudal hídrico a esa vía podría dejar “prácticamente sin agua” a la zona baja del Chaco, en la región occidental de Paraguay.

El ministro de Obras detalló en su día que esas tareas se iniciaron antes de que el vicepresidente Federico Franco asumiera la Presidencia en sustitución de Fernando Lugo, que fue destituido por el Legislativo el 22 de junio pasado, luego de ser sometido a un juicio político por mal desempeño en sus funciones.

Las relaciones entre Paraguay y Argentina pasan por momentos de tensión por el rechazo del Gobierno del vecino país a la administración de Franco.

Tras la destitución de Lugo, Argentina, Brasil y Uruguay suspendieron a Paraguay del Mercosur el 29 de junio pasado hasta la celebración de las elecciones generales paraguayas, previstas para el 21 de abril de 2013.

Además, anunciaron la incorporación de Venezuela al bloque pese a que no ha sido ratificada por el Senado paraguayo.

Fuente: Efe

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