SIAMESAS

“Las niñas nacieron bien, fue una cesárea complicada, pero las bebés están bien”, dijo la médico de turno que atendía ayer por la mañana a las primeras gemelas siamesas de las que se tiene un registro hospitalario en Cochabamba. “Tienen cuatro manos y cuatro pies, dos cabezas, dos tórax, dos corazones y dos genitales. Sólo están unidas por el abdomen”, explicó la especialista en recién nacidos. Agregó que en 11 años de trabajo en Bolivia nunca vio un caso similar.

Aproximadamente 18 horas después de su nacimiento, las bebes siamesas dormían tranquilas en la cuna que les asignaron en la sala de terapia intensiva de neonatología.

“Fue un golpe muy duro para sus padres”, dijo la pediatra quien explicó que la madre tiene 23 años y tres hijos mayores, que nacieron sin ningún tipo de problemas en una cesárea y dos partos naturales. “Ella informó que solamente fue dos veces a hacerse un control prenatal y como estaba todo normal no volvió al centro médico. Como se trataba de un embarazo gemelar a las 37 semanas fue remitida aquí, al maternológico Germán Urquidi, y en la cesárea descubrimos que se trataba de siamesas”, dijo.

Ni ella ni el padre registran ningún tipo de enfermedad, no toman ninguna medicación, en sus trabajos no están expuestos a ningún tipo de contaminación ni tuvieron ninguna malformación en sus anteriores hijos, razón por la cual no se puede definir cuáles serían las causas que provocaron que las bebés nacieran unidas por el abdomen (pipopagos en términos médicos).

Al nacer tuvieron un peso en común de 5.620 gramos. Una de ellas mide 46 centímetros y la otra 47. Según los médicos necesitarán una operación que las separe, sin embargo, todavía no se sabe si la unión compromete órganos vitales.

“Necesitamos hacerles una ecografía y una tomografía, pero no tenemos los equipos”, dijo el director de este hospital, Rubén Arandia.

Estudios y antecedentes

El director del hospital materno, Rubén Arandia, quien informó que las siamesas necesitan que se les realice una ecografía y una tomografía, que sólo se pueden practicar en una entidad privada y tienen un costo aproximado de 1.000 bolivianos que por el momento los padres no pueden pagar.

Según explicó la médico de turno que atendió a las bebés siamesas, en la historia de la medicina en Bolivia se relata la existencia de un par de bebés siameses en la década del 60, que perdieron la vida al nacer, pues su alumbramiento ocurrió en el área rural cochabambina. Estas dos bebés serían las primeras en permanecer vivas en la historia registrada de la medicina en Bolivia.

En el mundo, se conoció que el 11 de mayo de 1811 nacieron en el seno de una familia de Siam (actualmente Tailandia) los gemelos Chang y Eng.

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