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El Gobierno chileno objeta la opción e intención de Bolivia de reponer el tema de la reivindicación marítima en la agenda de las próximas sesiones de la Asamblea Ordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA), después de que la Cancillería de nuestro país retirara el asunto, el pasado 23 de mayo, del encuentro internacional programado para este mes en Guatemala.

En carta suscrita el pasado 29 de mayo, a la que este medio tuvo acceso, el representante permanente de Bolivia ante la OEA, Darío Payá, “recuerda” a la comisión organizadora que la solicitud de reposición del tema “deberá regirse por las reglas y procedimientos aplicables para la conformación cada año del proyecto temario”.

El experto en asuntos internacionales Gustavo Aliaga explica que esto implica que habría que recurrir nuevamente a votación internacional, olvidando que Bolivia ya cuenta con la resolución 989, que le posibilita, a simple requerimiento de parte, poder incluir el tema en agenda.

El pasado 23 de mayo, tras gestiones realizada por Chile, que argumentó que una misma demanda no podría ser atendida en dos instancias (la OEA y el Tribunal de La Haya), la Cancillería boliviana retiró el tema del informe sobre el mar de la agenda de la Asamblea de la OEA de este año, dejando claro “el derecho de volver a solicitar el tratamiento del mismo (tema) en próximos periodos de sesiones”.

Sobre el punto, la carta de Payá, dirigida al presidente de la Comisión Preparatoria de la OEA, Arturo Ulises Vallarino, argumenta que para atender esta intención hay que sujetarse a las “reglas y procedimientos”.

“Este principio ha quedado reafirmado, al ser la comisión preparatoria la que aprobara la petición de Bolivia de dejar sin efecto su solicitud de incluir el tema 60 en el proyecto del temario del 43 periodo ordinario de la Asamblea general de la OEA”, refiere la carta en otro de sus párrafos.

La carta de Payá agrega que el Gobierno de su país “reafirma una vez más que la OEA —como otros organismos internacionales— carece de competencias para considerar o pronunciarse sobre materias como la planteada por Bolivia, que reviste un carácter estrictamente bilateral entre Chile y Bolivia, y está fuera del mandato de la organización”.

Este medio trató de contactarse sin éxito con la Cancillería para contar con su versión, mientras que el agente de Bolivia por el tema mar ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya, Eduardo Rodríguez Veltzé, se negó a hacer comentarios indicando que es un tema que corresponde a la Cancillería.

El excónsul de Bolivia Gustavo Aliaga, en tanto, argumentó que “la resolución 989 explica que nosotros podemos incorporar cuando quisiéramos el tema marítimo, y eso es lo que debió argumentar (el embajador de Bolivia ante la OEA, Diego) Pari”, incluso antes de retirar el tema de la agenda de este año.

Según Aliaga, Bolivia ya no tiene que preocuparse por buscar resoluciones de la OEA, sólo presentar informes de avances, y solicitar que se incluya en agenda de la Asamblea atendiendo a la resolución 989, sin necesidad de nueva votación.

Sin embargo, según Aliaga, por desconocimiento del Gobierno, Bolivia acudió a la comisión organizadora de la OEA para incluir el tema y luego retirarlo, dando argumentos a Chile para considerar que se marcó un procedimiento.

Bolivia presentaba eventualmente informes sobre el tema del mar ante la OEA desde 1990 sin necesidad de que el tema sea puesto en consideración para incluirlo en agenda.

Falta de votos y de lobby

El pasado 21 de mayo se conoció de la decisión del Gobierno boliviano de acceder al retiro del tema marítimo de la agenda de la Asamblea de la OEA de este año atendiendo a un reclamo realizado el 3 del mismo mes por Chile.

Este país alegaba que el caso no podía figurar en la agenda de este organismo internacional y, a la vez, en la Comisión Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, “en conformidad al artículo IV del Pacto de Bogotá”.

Según el experto en relaciones internacionales Gustavo Aliaga, el Gobierno boliviano accedió sopesando que no tendría los votos suficientes para mantener el tema en agenda.

Bolivia no necesitaba de votos, pero tampoco hizo lobby para lograr el apoyo internacional. Ahora tendrá que hacerlo para poder encontrar respaldo a la causa marítima y que se atienda la resolución 989, explicó Aliaga.

Resolución 989

+ La resolución 989 aprobada en la novena sesión plenaria, celebrada el 18 de noviembre de 1989 “Informe sobre el problema marítimo de Bolivia”, resuelve:

+ “Reafirmar la importancia que tiene la solución del problema marítimo de Bolivia sobre bases que consulten recíprocas conveniencias y los derechos e intereses de las Partes involucradas, para un mejor entendimiento, solidaridad e integración del hemisferio, exhortando al diálogo de las Partes y dejando abierta la consideración del tema para cualesquiera de los próximos períodos ordinarios de sesiones de la Asamblea General a requerimiento de una de las Partes involucradas”.

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