oseo

El paciente beneficiado es un transportista, de 53 años, que padece de diabetes. Recibió 20 cm del hueso de tibia de un donante cadavérico.

El 27 de mayo, un grupo de médicos del hospital Japonés logró realizar con éxito el primer trasplante óseo del país.

El paciente beneficiado, que permanece internado en el hospital, tiene 53 años y sufrió un accidente de tránsito que le fracturó el hueso de la tibia y le provocó osteomelitis (infección), y la única opción era retirarle gran parte del hueso afectado y someterlo a un trasplante óseo.

Si bien el departamento de cirugía del Japonés desde 1990 viene realizando implantes de manos y de dedos, nunca antes había hecho un implante masivo. Este caso significó un desafío para el traumatólogo Omar Lizarazu, para el cirujano plástico Édgar Achá, la anestesióloga Clara Soliz y los médicos residentes Enrique Rojas, Amara Gantier y Enrique Soliz.

Fueron cuatro meses en los que los galenos trabajaron para preparar los tejidos, el músculo, la piel y el hueso con la finalidad de concretar el trasplante.

Lizarazu explicó que este paciente ha recibido 20 cm de tibia de un donante cadavérico, para lo cual se tuvo que tramitar un permiso especial del Servicio Departamental de Salud (Sedes), ya que en nuestro medio la donación de órganos óseos no está reglamentada. La intervención duró cuatro horas, tiempo en el que se le amputó el fragmento de hueso y de piel dañados.

Por su parte, Achá indicó que se trató de una cirugía reconstructiva, pues se le encomendó preparar los tejidos para que el paciente pudiera recibir un sector amplio de hueso. Dijo que trabajó bastante en lo que se denomina colgajo, que es un sector de piel y grasa vascularizado y que tiene irrigación. “Cuando estaba todo listo se hizo el trasplante; una vez fijado el hueso con placa de titanium y tornillo se pudo hacer el trabajo de piel”, añadió.

El paciente está estable

A pesar de que el paciente se encuentra estable, los médicos afirman que siempre hay riesgo de infección o desequilibrio de la glicemia, pues tiene diabetes. Si todo marcha bien, podrá ser dado de alta en seis meses.

Su esposa, Karina Salces, dijo que la familia está satisfecha con la cirugía, porque peregrinó por dos años buscando mejorar la salud de su esposo; incluso pensó en llevarlo fuera del país, pero los médicos del Japonés le dieron esperanzas. Contó que la familia ha gastado $us 15.000 hasta ahora, aunque este tipo de intervención cuesta al menos $us 30.000 en el exterior.

Los galenos están satisfechos por el logro y adelantan que esto los anima a seguir avanzando, pero para ello requieren la colaboración del Sedes.

Enrique Rojas Loayza, jefe de traumatología y ortopedia, aprovechó este logro para solicitar al Sedes que incluya la donación ósea en la normativa actual.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.