sexo en publico

Mirar y ser mirado es, desde el inicio de la civilización, una tendencia natural que a la mayoría nos atrae. En plena era de lo tecnológico, cuando las redes sociales se han convertido en una extensión de nuestro ser y el publicitar imágenes e informaciones sobre nuestra vida privada ya es algo habitual, el terreno de la íntimo no se ha quedado atrás y el número de personas a las que les gusta practicar sexo en público ha aumentado de manera llamativa. Te contamos las claves de esta excitante práctica.

Tipos de relación

“Dogging” es el término utilizado para denominar al sexo en lugares públicos cuando los sujetos de la pareja son heterosexuales. En la red existen numerosas páginas de encuentros donde los usuarios pueden contactar con otras personas que estén interesadas en vivir la experiencia. En el caso de que la relación sea entre dos homosexuales se le denomina “cruising”. Aquellos que quieren ir un paso más allá y escogen espacios abiertos para mantener sexo con desconocidos estarán practicando “cancaneo”, una práctica que suele realizarse en bosques, playas o descampados y cuyos adeptos declaran sentirse abiertos, desinhibidos y salvajes a la hora de llevarla a cabo.

Los contactos se realizan a través de páginas de Internet donde los organizadores de cada encuentro marcan sus propias reglas. Imagen vía tumblr.com/tagged/steven-meisel

Reglas a tener en cuenta

Pese a que este tipo de relación pueda parecer libre y abierta, lo cierto es que existen una serie de reglas básicas que es importante conocer para que la experiencia resulte satisfactoria. Los “doggers”, que así se autodenominan las personas que llevan a cabo esta práctica, suelen tener entre 30 y 50 años y tienen un código muy claro de comportamiento.

El sexo se lleva a cabo en lugares apartados y muchas veces dentro del coche. Tener relaciones en público no está socialmente aceptado y además puede estar penado legalmente. A través de paginas destinadas a ello los “doggers” podrán contactar para los encuentros.

Se hace una selección previa. No todo el mundo puede acudir a todos los encuentros. A veces se acota la asistencia por edad, condición o preferencias sexuales.

La presencia de voyeurs forma parte del juego. Normalmente son hombres maduros casados que actúan de forma discreta. Las parejas deciden cuando y cómo quieren ser vistas y esto es algo que hay que respetar siempre.

A través de un juego de luces los “doggers” dan las señales a los voyeurs. Encender las luces interiores exteriores de forma intermitente significa que son “doggers”, si dejan la luz interna encendida indican que quieren ser vistos, ventanas y puertas entreabiertas significa que esta permitido mirar e incluso tocar. Si se abre la puerta del coche es porque se permite participar.

Tener respeto por todos los participantes, utilizar medidas de protección y no comprometer la identidad de los compañeros de juegos serían tres de las reglas principales para que la sesión de doggig transcurra con éxito.

Algunas personas se excitan únicamente mirando. Los voyeurs deberán respetar las preferencias de las parejas. Imagen vía tumblr.com/tagged/steven-meisel

El gusto por exhibirnos

Según los expertos muchos practicantes de dogging tiene un acusado componente exhibicionista que han derivado hacia su vida sexual. Exponerse en público es para algunos una experiencia placentera que además en muchos casos viven en compañía de sus parejas. Existen varios tipos de exhibicionismo según las preferencias personales de aquellos que lo practican.

Anasyrma
Aunque en un principio se utilizó el término para definir al hecho de levantarse la falda ante un público para la obtención de placer, también se puede aplicar a los hombres y designaría al acto de mostrar las nalgas a los genitales en público con el objetivo de provocar una reacción en los espectadores.
Mooning
Se utilizaría para nombrar la conducta sexual que implica el mostrar los glúteos a un público como muestra de rechazo o broma y que se realiza de manera espontanea buscando, una vez más, sorprender o provocar a los testigos involuntarios de la acción.
Streaking
En este caso el protagonista de un “streaking” encontraría el placer al correr desnudo en eventos públicos aprovechando un descuido del personal de seguridad. Los famosos espontáneos en encuentros deportivos suelen manifestar esta conducta y buscan conseguir algún tipo de notoriedad con su intervención.
Candaulismo
Los amantes del candaulismo disfrutan al mostrar el público a su pareja desnuda o fotografías de esta para obtener placer sexual. Muchas de las personas que lo practica terminan decantándose por el intercambio de parejas.

El exhibicionismo es muchas veces la vía para adentrarse en otro tipo de prácticas sexuales alternativas a través de las cuales los que se exhiben encontrarían el placer. Imagen vía looc.es

El mapa del placer

Si estáis interesados en probar pero todavía no os encontráis preparados para participar de este juego colectivo, podéis empezar por tener relaciones sexuales en algún lugar como un descampado, unos baños públicos o los probadores de algún establecimiento para ir cogiendo práctica. La página web mispicaderos.net te ayuda a encontrar, como reza su propio slogan, los mejores lugares para hacer el amor, en este caso escogidos por usuarios de todo el país que han hecho sus sugerencias personales de la ciudad donde residen. Una selección de más de 9.000 lugares donde tener sexo en lugares públicos que promete abrir ante aquellos interesados todo un mundo de posibilidades. Sólo tienes que escoger la provincia, seleccionar la ciudad y escoger entre las numerosas y sugerentes propuestas que incluyen callejones, fuentes, cuartos de baños, descampados, aparcamientos o bancos escondidos.

A través de esta web los usuarios pueden compartir sus experiencias y aconsejar a otras personas interesadas en esta práctica sexual. Imagen vía mispicaderos.net

No esperes más y vive en primera persona las experiencia del sexo fuera de casa. Libérate del pudor y los prejuicios y prueba con esta práctica excitante que seguro que instala un nuevo código entre ti y tu pareja. Atrévete con lo prohibido y lleva al límite este juego erótico no apto para cortados. Es la hora de innovar.

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