WaraA punto de cumplirse siete meses del asesinato de la estudiante Wara Azeñas Estévez, ayer en la mañana comenzó el juicio oral contra su compañera de colegio, una adolescente que fue a visitar a Wara la tarde del 1 de febrero de 2013 en su casa de Coña Coña y que fue acusada por la Fiscalía de asesinar con 40 puñaladas a la menor.
Wara Azeñas había cumplido 15 años en enero de este año. Estudiaba en un colegio particular y representó a la Academía Man Césped en concursos musicales en los que ganó varias medallas. Sus amigos y familiares la consideraban una adolescente ejemplar, cariñosa e ingenua.
LA TEORÍA El 1 de febrero de 2013, mientras su madre y su padrastro trabajaban y su abuelita viajó a Cliza, Wara aceptó recibir en su casa a su amiga del colegio, con la autorización de su mamá. De acuerdo a los mensajes de texto de sus celulares, Ana (nombre cambiado) le dijo a Wara que quería contarle algo muy grave.
Luego de conversar, Ana se fue de la casa calculando que el padrastro de Wara estaba por llegar. Éste quiso llevar a Wara a recoger a su madre del trabajo y a su hermanito de la casa de su tía, pero la menor quiso quedarse a limpiar una travesura de su perro. El padrastro salió y se cree que Ana llamó de nuevo a Wara para decirle que le abriera la puerta. Ésta lo hizo y, entonces, la adolescente mató a su compañera hiriéndola en el pecho, la espalda, las piernas y las manos. La presunta asesina limpió la sangre de los muebles y le cambió la calza a su víctima. Luego huyó sin forzar ninguna puerta. La Policía se dio cuenta de su participación porque ella dijo que estaba en su casa de la laguna Alalay a la hora de la muerte de Wara, pero gracias a la ubicación geográfica de su celular se comprobó que ella seguía en Coña Coña en ese momento.
EL JUICIO En el sexto piso del Tribunal de Justicia y a puerta cerrada, ayer comenzó el juicio oral contra Ana. Expertos genetistas explicaron que entre los dedos de Wara encontraron el cabello de Ana. También explicaron que la ropa que entregó Ana para someterla a pericias no era la que usó el día que Wara murió porque ni siquiera había sido usada. Las abogadas de la defensa intentaron anular varias pruebas, pero no lo lograron. También presentaron sus informes los médicos y psicólogos forenses del IDIF de Cochabamba.
La defensa intentará probar la teoría de que Ana no tenía la suficiente fuerza para apuñalar a su compañera y causarle el daño infligido. Hoy prosigue el juicio penal.

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