quemados

Juanita,(nombre ficticio), la niña quemada que llegó desde Chuquisaca para someterse a una cirugía realizada por médicos alemanes muestra su virgen, ayer.

“Gracias” fue la primera palabra que Juanita de ocho años con severas quemaduras en el rostro, cuello, tórax y brazos pronunció al abrir sus ojos después de una sesión maratónica de ocho intervenciones quirúrgicas. Éstas fueron realizadas en un solo día por un equipo especializado de médicos alemanes, en el Pabellón de Quemados del Hospital Viedma.

La cirugía es parte de las 200 intervenciones que el equipo médico compuesto por 15 especialistas alemanes entre cirujanos, anestesiólogos y voluntarios se propuso realizar del 18 al 30 de agosto. El Rotary Club de Alemania trajo a los galenos en el marco de la campaña de cirugías gratuitas denominada “Reconstruyendo Vidas” con una inversión de 50.000 euros.

Con lágrimas, el jefe del equipo médico alemán, Gunther Zabel, aseguró por medio de un traductor que el caso de Juanita fue uno de los que más lo conmovió en sus 25 años de experiencia profesional. La niña quien fue de “excluida y rechazada” por su madre tiene severas quemaduras en la parte inferior de la boca que desfiguraron su rostro y le impedían alimentarse.

Juanita llegó a Cochabamba desde Chuquisaca el martes. El director del proyecto “Reconstruyendo Vidas” y presidente del Rotary Club de Alemania, Pablo Torrico, informó que poco se sabe del incidente que originó la tragedia. Se presume que ocurrió hace cuatro años por una explosión de gas. Sin embargo, nunca recibió atención médica y sólo el tiempo selló sus cicatrices.

Hoy Juanita de trenzas azabache reposa con su virgencita en mano en el Pabellón de Quemados del hospital Viedma. La operación cambió su vida; ahora podrá comer, mover sus ojos, brazos y cabeza. La pequeña no solo robó el corazón de los galenos y rotarios sino también su admiración puesto que es muy inteligente ya que aprendió alemán.

La historia de los hermanos Pinto de siete y 10 años que arribaron desde Sucre es otra que conmovió a los rotarios. Los pequeños sufren quemaduras de la cintura hasta el cuello y perdieron movilidad en los brazos. Su padre, Justo Pinto, cuenta que la tragedia llegó a su hogar el primero de enero cuando en medio de juegos ambos sacaron alcohol debajo de la cama y se prendieron fuego. Fueron sometidos a 18 intervenciones la pasada semana. Tras ello se presume que recuperarán movilidad y posteriormente vuelvan a la escuela. Con el objetivo de garantizar su recuperación completa, los niños y niñas beneficiados permanecerán en el hogar Sumaj Punchay.

Falta trabajo de prevención

El equipo de médicos alemanes realizó 100 intervenciones quirúrgicas a 46 pequeños hasta ayer. El proyecto rotario “Reconstruyendo Vidas” pretende concretar 200 intervenciones y beneficiar a un centenar de niños del área rural y escasos recurso hasta el 30 de agosto. Sin embargo, el jefe del equipo médico alemán, Gunther Zabel, aseguró que todas ellas podrían evitarse con campañas de prevención. “Estamos muy tristes de que existan tantos niños necesitados en el campo por las quemaduras en Bolivia. Es muy importante que se empiece con campañas de prevención en este campo. En realidad una mayoría de los casos que estamos tratando, se los podría haber evitado si habría una campaña de prevención”, aseveró al respecto. Los pequeños llegaron de todo el país junto a sus familias en busca de una oportunidad para reconstruir sus vidas. Para ello, los galenos inician las cirugías a las 8:30 y concluyen a las 20:00. El apoyo del personal del Pabellón de Quemados del Hospital Viedma es vital para ello.

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