En los últimos meses de 2016 el río Rocha también sintió las consecuencias de la severa sequía que atraviesa el departamento, pero esta jornada llamó la atención la subida del caudal de agua. Algunas personas se detuvieron a observar.
Sin embargo, los fuertes olores persisten porque las aguas de esta cuenca que pasan por los siete municipios del eje metropolitano continúan siendo contaminadas por los desechos de los hogares e industrias.

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