El templo de San Juan de Dios, ubicado en la calle Esteban Arze, atraviesa un proceso de consolidación estructural y refacción, luego de que una obra colindante, una galería comercial, provocó rajaduras y desestabilización.
“Cuando inició la obra no se respetó el margen de seguridad, lo que causó que se desestabilizaran los fuertes de contención”, explicó el jefe de Patrimonio del municipio, Gustavo Siles.
La arquitecta Patricia Dueri y un grupo de estudiantes de la Universidad Mayor de San Simón denunciaron los daños registrados en el templo en agosto y exigieron su conservación.
El Departamento de Patrimonio del municipio realizó una inspección, ordenó la paralización de la obra y reponer los daños en los edificios colindantes que fueron afectados.
“Hemos anulado la obra porque no han respetado el proyecto que presentaron, ahora deben cumplir con la responsabilidad de la reposición de daños a la empresa constructora Álvarez y sólo tienen autorización para esto”, declaró Siles.
El jefe de Patrimonio manifestó que se tomaron diversas medidas para lograr la consolidación, entre ellas la implementación de un sistema de llaves de anclaje para la parte externa de las rajaduras y trabajos de submuración por inyección en la parte de la cimentación del templo en ocho puntos; además de la estabilización subterránea. A la fecha, el proceso de reposición de daños casi está culminado. La Sacristía fue refaccionada y cuenta con nuevas capas de pintura. Asimismo, la bóveda fue reparada.
Hasta que se hagan los últimos arreglos, el templo se mantiene cerrado para el público en general. La construcción de la galería será retomada cuando todos los daños al templo sean resueltos.
PROPIETARIO ENTREGA BOLETA DE $US 50 MIL
El templo San Juan de Dios se fundó en 1614. Ahí funcionaba el hospital San Salvador. Su estructura es de adobe y el terreno donde se ubica no tiene estabilidad, por lo que cualquier movimiento que se realice en los sitios colindantes implica un peligro para la estructura.
Al iniciar la obra de una galería comercial hacia el lado sur del templo, este comenzó a presentar rajaduras. Por ello, se procedió a implementar testigos preventivos en éstas que impidan que crezcan.
La reposición de daños sumó alrededor de 30 mil dólares que fueron cubiertos por la empresa constructora de la galería, Álvarez. Por otro lado, el propietario emitió una boleta bancaria de garantía de 50 mil dólares al Arzobispado para asegurar cualquier daño posible en un futuro.

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