El sorteo de cupos en las unidades educativas de alta demanda de Cochabamba se realizó ayer entre quejas, pedidos de más cupos y llanto de jóvenes que no lograron obtener un espacio. En total, 6.648 preinscritos se presentaron a las 59 unidades educativas de mayor demanda del departamento.
El director departamental de Educación, Lorenzo Cruz, dijo que en general el sorteo de cupos se realizó con normalidad en los distritos educativos de Cochabamba, pero admitió que hubo problemas con los padres que no lograron salir sorteados.
“Ha sido positivo, sólo hemos tenido quejas de aquellos que lamentablemente no han sido beneficiados por los sorteos”, dijo Cruz.
Los sorteos fueron vigilados por funcionarios de la Unidad de Transparencia de la DDE y por dos delegados de los padres de familia.
Problemas
Los Tiempos hizo un recorrido por ocho unidades educativas de alta demanda y verificó que hubo problemas en los sorteos. En el colegio Nacional Bolívar —uno de los más tradicionales de la ciudad— se sortearon 31 cupos entre 186 postulantes para primero de secundaria.
El director de la unidad educativa, Jesús Fuentes, dijo que el sorteo comenzó tarde por una falla en el registro de los postulantes. “Tuvimos dificultades de organización, pero realizamos el sorteo con transparencia y tranquilidad”, dijo.
Resaltó en esta unidad educativa dos casos de gemelos que fueron beneficiados en el sorteo y que por conveniencia pedagógica se aceptó a ambos.
Al finalizar el sorteo, muchos padres de familia salieron decepcionados por los resultados. Roberto Vásquez, transportista, fue con la ilusión de inscribir a su hija, pero no salió sorteada. Sin embargo, dijo que estaba de acuerdo con el método aleatorio, porque “da espacio a mucha gente que tal vez no podría entrar”.
Otra fue la realidad del Colegio Nacional Sucre, donde sólo se sortearon dos cupos porque el resto fue copado por hermanos de los estudiantes ya inscritos. La directora Josefina Cutile dijo que el sorteo fue transparente y rápido, con sólo 15 postulantes.
Fidel Tapia, un padre de familia que no salió sorteado, lamentó que los cupos se definan por esta modalidad y aseguró que la educación “no debería ponerse al azar, debería ser una obligación del Gobierno garantizar cupos para todos”.
Denuncias
En tanto, en el kínder Cochabamba, más de 250 padres de familia abarrotaron la cancha de esta unidad educativa para presenciar el sorteo de 100 cupos. La rifa se realizó con mucha tensión, ya que había postulantes que salían sorteados pero que no estaban presentes. Según la normativa del Ministerio de Educación, en estos casos se respeta el resultado, aunque el beneficiado esté ausente.
Esto provocó la protesta airada de padres de familia que pidieron que los que no estén presentes vayan “al agua” y se vuelva a sortear el cupo entre los asistentes. La solicitud fue rechazada por la dirección de esta unidad educativa y por el delegado de la DDE.
Sergio Gonzales, uno de los padres de familia que no tuvo suerte, aseguró que la rifa no respetó los parámetros establecidos por el Ministerio de Educación, y denunció que los cupos fueron a dar a padres de familia que ni siquiera viven en la zona. La denuncia fue rechazada por la subdirectora Nora Jaldín.
Alrededor de un centenar de padres de familia protestaron por una hora en las puertas de la unidad educativa exigiendo que se les facilite la documentación del sorteo para revisar si hubo irregularidades.
En el colegio Cobija se sorteó 27 cupos entre 60 postulantes. El sorteo se realizó entre gritos y denuncias de padres que incluso advirtieron con iniciar procesos contra la directora, Jermy Araoz, y el coordinador del DDE, Víctor Fuentes.
“No han respetado la cercanía de los postulantes ni a los que trabajan en el lugar, que deberían ser los que tengan cupos. Ha entrado gente que ni siquiera ha venido al sorteo”, denunció un padre de familia.
El veedor del DDE, Víctor Fuentes, aseguró, sin embargo, que el sorteo se realizó con transparencia y que si los padres de familia tienen dudas pueden acceder a la documentación en las oficinas de la DDE.
Felicidad
Sin embargo, no todo fueron problemas. Luí Doménico comenzó a saltar y levantar sus brazos a modo de festejo, luego de escuchar el nombre de su hija durante el sorteo que la convirtió en alumna del primer año de secundaria en la Unidad Educativa Elena Arce.
El centro educativo se encuentra ubicado en la Cala Cala y es uno de los más cotizados de la zona norte por su prestigio y calidad educativa.
La directora de la unidad educativa, María Espinoza, precisó que para la gestión 2018 se asignaron 90 plazas, sin embargo, sólo se sortearon 26, ya que la institución cuenta con 47 hermanos de los alumnos.
La misma suerte le tocó a Rina Camacho, una madre de familia que tiene una tienda cerca del kínder Cochabamba, quien aseguró que el sorteo fue transparente y que no se privilegió a nadie.
6.648 postulantes preinscritos para 59 unidades educativas de alta demanda en el departamento de Cochabamba.
DIRECTORES DICEN QUE SORTEO NO ES SOLUCIÓN
El director del colegio Bolívar, Jesús Fuentes, dijo que el método de sorteo no cumple con su función de eliminar las filas. “Más bien ahora tenemos más colas, y justo cuando hay clases. No es el mecanismo adecuado”.
En la misma línea, la directora del kínder Cochabamba, Nora Jaldín, aseguró que la medida del sorteo es injusta para muchos padres, ya que vienen a hacer cola dos veces (para recoger el formulario de preinscripción y para dejar la documentación) y eso no asegura que tengan un cupo.
El director departamental de Educación, Lorenzo Cruz, dijo que se debe cumplir la normativa y que su oficina está presta a recibir propuestas.
OPINIONES
“No han sido sorteados del barrio, aquí hay muchos que nos conocemos, gente que pasa de la (zona) Colquiri deberían ir a la Escuela Modelo. He inscrito yo a mi nieto y he dormido, he sido la número tres en la fila y, mire, no me sortearon”. María Angélica Montaño. Colegio Elena Arze
“No debería ponerse al sorteo o al azar la educación, debería ser obligación del Gobierno garantizar la educación a todos los niños del país, pero lamentablemente la realidad es ésa, voy a tener que peregrinar para buscar otra unidad educativa”. Fidel Tapia. Padre de familia, colegio Sucre
TRES FUNCIONARIOS FUERON RETENIDOS EN VILLA MÉXICO
Elio Mamani
El hecho más preocupante de la jornada de ayer es que en la unidad Educativa Santa Clara de Villa México, al sur de la ciudad, donde los padres de familia retuvieron a tres funcionarios de la Dirección Departamental de Educación (DDE) en rechazo al sorteo de cupos.
Los padres de familia de esta unidad educativa, que pasa en turno tarde, exigieron que sus hijos pasen automáticamente al primer curso de secundaria del colegio San Francisco de Asís, que funciona en el mismo establecimiento pero en el turno de la mañana. Este pedido fue rechazado por las autoridades educativas.
Los funcionarios pasaron seis horas retenidos en la institución, pero fueron liberados a las 16:00, informó el director de la DDE, Lorenzo Cruz.
La autoridad explicó que los padres malinterpretaron el reglamento y, debido a la protesta, el sorteo de cupos no se realizó.
Cruz lamentó el hecho y pidió a los padres de familia que no tomen medidas de presión, ya que habrá cupos en otros colegios si es que no son sorteados.
Los tres funcionarios retenidos salieron de la escuela sin ningún daño físico.
REPORTAN DESORDEN EN LA PAZ Y SANTA CRUZ
El sorteo de cupos en escuelas el interior del país se realizó en medio de desorden y desorganización, según reportes de medios.
En Santa Cruz informaron que muchos padres de familia no conocían el sistema de sorteo, lo que llevó en algunos casos, como en el colegio Nacional Florida, a suspender la actividad para el próximo lunes.
El director de la Dirección Departamental de Santa Cruz, Salomón Morales, pidió a los padres que cumplan la normativa y llenen los formularios.
Otros colegios, como el Josefina Bálsamo, indicaron que no habrá sorteo porque los espacios fueron copados por los hermanos de los alumnos del centro educativo.
Entre tanto, en La Paz, se sorteó 1.500 cupos en los colegios de alta demanda, informó el subdirector de Educación Regular, Jaime Achá, quien calificó la jornada como “normal”.
Aclaró que las direcciones distritales de Educación buscarán mecanismos para que ningún padre de familia tenga la “susceptibilidad” de que haya sido excluido del registro escolar.
Achá explicó que para el sorteo de esos cupos se consideró la ubicación de la vivienda del estudiante, la inscripción de otros hermanos en el establecimiento y si los padres trabajan cerca del mismo.
Según reportes, los padres de familia acudieron desinformados a los sorteos.

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