Más de 500 personas resultaron ayer heridas a causa de un fuerte terremoto de magnitud 6,4 grados en la escala de Richter que sacudió la provincia de Kermanshah, en el noroeste de Irán, cerca de la frontera con Irak.
El jefe de la Universidad de Ciencias Medicas de Kermanshah, Mahmudreza Moradí, citado por la agencia local Mehr, detalló que la población más afectada fue Sarpol Zahab, con 235 heridos, seguida por Gilane Gharb y Qasr Shirin, con un centenar cada una.
La mayoría de los heridos recibieron tratamiento en centros médicos de la zona, pero más de una veintena fueron trasladados a hospitales de otras ciudades, explicó Moradí, quien agregó que los polideportivos han sido habilitados para acoger a la población damnificada.

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