La piel, el órgano más grande que tenemos, es uno de los que más sufre en invierno. La dermatóloga Xiomara Trigo manifiesta que, debido al frío, a la sequedad y a los cambios bruscos de temperatura, la piel necesita varios cuidados en esta estación. “Se recomienda tener una rutina diaria, tanto de higiene como en la aplicación de productos adecuados”, agrega.

La cosmetóloga Mónica López explica la sequedad, comezón e incluso que las arrugas se acentúen y la piel llegue a escamarse suceden porque el manto ácido, la capa superficial que actúa como barrera de protección de la piel, se ve afectada por los cambios climáticos. Por ello, coincide en hacer un especial hincapié en cuidados específicos durante esta temporada, teniendo en cuenta qué cambios estamos observando, nuestro tipo de piel y sus necesidades específicas.

  1. HIDRATAR LA PIEL

“La hidratación es fundamental para la salud de la piel”, dice la cosmetóloga Mónica López. Explica que una hidratación completa se puede lograr de dos formas: internamente (tomando agua, entre 1,5 a 2 litros al día) y externamente, con la aplicación de productos como sueros, mascarillas, lociones o cremas, de acuerdo al tipo de piel.

Trigo sugiere utilizar productos que contengan humectantes y emolientes. Según la piel: si es grasa, en el cutis usar “libre de aceites” y en el cuerpo aplicarlos después del baño y antes de acostarse; si la piel es muy seca o presenta alguna enfermedad (dermatitis atópica, psoriasis), colocar el producto de tres a seis veces al día, indica.

López especifica que debemos aplicar nuestra crema o loción hidratante todos los días y varias veces, sobre todo, al salir de la ducha, cuando la piel está todavía húmeda, para sellar y prolongar la hidratación en la piel. La experta recuerda utilizar también la hidratante corporal y facial antes de dormir, para que la piel pueda aprovechar esta etapa y regenerarse de mejor forma durante la noche.

2.- BAÑO DIARIO Y RÁPIDO

Trigo recomienda que sea una sola vez al día, sin friccionar la piel y evitando agua muy caliente, ya que la reseca más. De preferencia, aconseja optar por jabón pH 3,5 a 5 y sin perfume.

3.- CUIDAR LOS LABIOS Y PÁRPADOS

Antes de ponerse el barbijo, Trigo recomienda utilizar bálsamo o hidratante labial varias veces al día. Alerta no olvidar los párpados, ya que al ser una de las zonas más delicadas (porque la piel es muy fina) necesita cremas específicas dos veces al día.

4.- PRESTA ATENCIÓN A TUS MANOS

“No solamente por el invierno, también porque el uso de higienizantes las reseca más”, dice Trigo. Para la limpieza, sugiere utilizar alcohol en gel con colágeno e hidratantes varias veces al día.

5.- PROTEGE LA ZONA MÁS EXPUESTA: EL CUTIS

Trigo manifiesta que la piel del rostro, por ser la zona más expuesta, debe ser cuidada y protegida, según su tipo y la edad y ocupación de la persona. Resalta que esta estación es la mejor época para realizar tratamientos estéticos como “desmanchantes” y de rejuvenecimiento.

“Uno piensa que durante el invierno, por la disminución de la exposición al sol, el uso del bloqueador solar no es tan necesario ni importante. El sol en esta época del año es más agresivo. Uno puede sentir cómo, en lugar de calentarnos, nos llega a quemar en cuestión de minutos”, advierte López.

Explica que la protección solar es fundamental para la salud de la piel, ya que forma parte de la prevención, así como de tratamientos. En la prevención, especifica que ayuda a reducir el futuro daño solar, lo que se traduce en disminuir el envejecimiento extrínseco o prematuro, prevenir manchas o pecas solares y el cáncer de piel. Dentro del tratamiento, es la base principal para tratar cualquier problema de pigmentación.

“Uno debe utilizar bloqueador solar de forma diaria. Aplicarlo de dos a cuatro veces al día, sin importar las condiciones climáticas, teniendo en cuenta nuestro tipo de piel y necesidades”, aconseja además de evitar la exposición solar en horas pico (de 10:00 a 16:00) y protegernos usando gafas de sol, sombreros y paraguas, entre otros objetos.

6.- RECUERDA EXFOLIARLA

¿Por qué durante el invierno, pese a aplicar las cremas o hidratantes, la piel sigue sintiéndose seca? López responde que esto se debe a la falta de exfoliación. “La exfoliación es la acción de remover las células muertas de la superficie de la piel. Esta capa de células muertas crea una barrera que no permite que los ingredientes hidratantes puedan penetrar y por lo tanto, actuar de forma eficaz”, expone.

En invierno, cuando la piel se pone más sensible, aconseja exfoliarla una vez por semana y elegir exfoliantes no agresivos para evitar irritaciones innecesarias.

Para exfoliar el cuerpo, además de usar productos específicos, menciona una alternativa casera hecha con azúcar morena y miel; otra opción es realizar el cepillado en seco (“dry brushing”). Agrega que puedes hacerlo antes de la ducha, para luego aplicar una generosa capa de hidrante con la piel todavía húmeda, sellando así los beneficios.

Para el rostro, durante este invierno, recomienda utilizar exfoliantes suaves que pueden ser a base de enzimas naturales como la Bromelina (extraída de la piña) o la Papaína (extraída de la papaya). Otra opción es el uso de ácidos como el ácido láctico o el ácido mandélico, ambos de la familia de los alfa hidroxiácidos que, por su tamaño molecular, son muy tolerables y aconsejables para todo tipo de piel y son perfectos para esta época del año, remarca la especialista.

7.- ELIGE LOS INGREDIENTES Y TEXTURAS ADECUADOS

En esta estación, López recomienda cambiar el jabón facial por una leche limpiadora que no vaya a resecar la piel. También sugiere incorporar una crema hidratante de textura rica a la rutina facial y corporal diaria, ya que de esta forma se mantienen y recuperan los niveles adecuados de hidratación, además de aportar los nutrientes necesarios para restaurar la función de barrera de la piel.

Asevera que los productos hidratantes que usemos deberían ser elegidos tomando en cuenta nuestro tipo de piel. Si tienes la piel seca o sensible, busca texturas más ricas y con contenido emoliente más alto, como cremas hidratantes. Si tu piel es grasa o acnéica, entonces utiliza texturas más ligeras como lociones humectantes. Los bálsamos o aceites son óptimos para áreas como rodillas, codos o labios, agrega.

“El tipo de ingredientes, la calidad de los mismos y su porcentaje dentro de los productos hidratantes son claves para obtener los resultados que buscas”, dice y aconseja buscar productos con ceramidas, ácido hialurónico, urea, glicerina, pantenol, niacinamida y propilenglicol, entre otros.

8.- PIENSA EN INCLUIR MÁS ACCIONES A TU RUTINA

López indica que éste es un buen momento para realizar tratamientos en casa y se refiere a las mascarillas como “ideales”. Apunta que puedes utilizar mascarillas a base de miel, yogurt blanco, avena, té verde y aloe, entre otros ingredientes caseros.

“Dentro de tu rutina facial, lavar el rostro máximo dos veces al día. Utilizando en el caso de pieles secas, una leche limpiadora; para las pieles grasas, un jabón facial en gel”, acota, sin quitar importancia a los otros consejos expuestos que también deben ser parte de hábitos para cuidar tu piel.

9.- MAYOR CUIDADO CON NIÑOS Y ANCIANOS

Trigo afirma que el cuidado de la piel debe ser mayor en edades extremas como la de los niños y ancianos. “Tienen la piel más delicada y sensible, por lo que no se utilizan jabones y cremas perfumados, aceites ni talcos”, adiciona.

10.- HAZ DE LOS ALIMENTOS TUS ALIADOS

Ambas expertas consultadas destacan que, además de la hidratación, la alimentación también es imprescindible. López recomienda incrementar el consumo de vitamina C y antioxidantes. “Mucho color y variedad en nuestra dieta, menos grasas saturadas, menos azúcar refinada, etc.”, indica.

Trigo sugiere ingerir alimentos ricos en vitaminas y minerales como; cítricos, ajo, zanahoria, espinaca, coliflor, apio y zapallo, entre otros.

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