El final de la avenida Panamericana se inundó este jueves por el desborde de la torrentera Llicani y la persistente lluvia. En tanto, que el río Tamborada se halla al tope de su capacidad.

Ante la emergencia los vecinos se movilizaron para intentar sacar el agua de sus casas e impedir el paso de motorizados para que el caudal se estabilice, pero algunos casi fueron agredidos por los conductores.

En tanto, una cuadrilla de Bomberos de la Policía llegó al lugar para intentar desfogar el agua a través de los desagües ante la ausencia de las brigadas de emergencia del municipio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.