Multas para quienes no se vacunen y premios para quien lo haga. Ésas son las opciones que Austria ofrece tras aprobar ayer la primera ley de la UE que sanciona, con hasta 3.600 euros (4.085 dólares), a los adultos que vivan en el país centroeuropeo que no se inmunicen contra la Covid-19, una medida que apoya el 60 por ciento de la población.

La norma, aprobada por 137 de los 170 diputados que participaron en la votación en la Cámara Baja (de 183 escaños), establece la vacunación obligatoria bajo el argumento de “protección de la salud pública”.

La ley estará en vigor durante dos años, aunque habrá una revisión constante de su aplicación para determinar si sigue siendo necesaria.

El Gobierno austriaco, formado por el conservador Partido Popular ÖVP y por el ecologista Los Verdes, insiste en que la norma es un último recurso y una decisión difícil de tomar, a la que ha sido forzado ante la incapacidad de convencer a más gente de que la vacuna es imprescindible para proteger a la sociedad de la Covid-19.

Lo cierto es que ni las campañas públicas de información ni los llamamientos a la responsabilidad cívica ni las medidas coercitivas han tenido un efecto notable en la cuota de vacunación.

El Gobierno anunció en noviembre pasado la medida y cerró entonces el acceso de los no vacunados a la gastronomía, los actos culturales y el comercio no esencial, una medida que sigue vigente hoy.

Desde entonces, la tasa de inmunizados ha subido sólo seis puntos, del 65 por ciento al actual 71 por ciento de la población, apenas por encima de la media comunitaria.

Incentivos para los vacunados

El Gobierno de Austria sorteará vales de 500 euros entre quienes se vacunen contra la Covid-19, en un intento por promover la campaña antes de que en febrero empiece a regir la obligatoriedad de estar vacunado.

La lotería se sorteará a partir del 15 de marzo y, según Nehammer, uno de cada diez boletos tendrá la posibilidad de ganar uno de esos premios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.