Lecheros, polleros y porcinocultores de Cochabamba están en alerta, debido a que la guerra dispara los precios de cuatro productos básicos para el sector agropecuario: maíz, trigo, soya y urea.

El conflicto bélico entre Ucrania y Rusia desencadenó una elevación en el costo de esos alimentos que cotizan en la bolsa internacional.

“Se han disparado los precios”, ratificó el gerente de la Cámara Agropecuaria de Cochabamba, Rolando Morales. Ejemplificó que la tonelada de urea se cotizaba en algo más de 500 dólares, pero, a principios de esta semana subió en casi el 100%. Ahora está a 900 dólares.

 Morales dijo que ese fertilizante es usado para mejorar la producción en los campos de cultivo y los agricultores lo adquieren de manera regular de la planta de Bulo Bulo.

La urea está más cara porque Rusia es uno de los principales productores para el mundo, pero, debido a la guerra, el suministro se vio afectado. De acuerdo con datos del Ministerio de Comercio e Industria de Rusia, ese país genera más de 50 millones de toneladas al año de ese y otros fertilizantes, el 13% del total va al consumo mundial.

Si bien esta cotización mayor de los cuatro productos beneficiará a los productores y exportadores de Bolivia, irá en detrimento del sector agropecuario, considerando que es “altamente demandante” del maíz, trigo, soya y urea.

REACCIONES Los rubros específicos que verán afectada su economía en Cochabamba son, principalmente, los polleros, porcinocultores y lecheros, de acuerdo con la Cámara Agropecuaria. Morales detalló que ellos compran algunos de estos productos para preparar alimento balanceado para sus pollos, vacas y cerdos.

El dirigente de la Confederación de Productores Lecheros, Jazmani Medrano, confirmó a OPINIÓN que los insumos para la alimentación del ganado subieron de precio.

Por su lado, el presidente de los Porcinocultores en Cochabamba, Germán Aguilar, explicó que hay una “fuerte subida” en el precio del maíz. No obstante, aclaró que esta situación se arrastra antes del conflicto bélico internacional.

Explicó que desde el mes pasado el quintal de maíz es comercializado a más de 100 bolivianos. “Está caro”, al igual que otros insumos para la crianza de cerdos.

Añadió que el costo de producción de carne porcina es alto y, por esta razón, algunos productores –especialmente, los pequeños- toman la decisión de dejar la crianza.

En criterio del presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Ibo Blazicevic, si se mantiene el conflicto entre Ucrania y Rusia “no existe manera de que Bolivia escape al efecto global con el tema del trigo”. Añadió que es posible que otros insumos y materias primas también coticen más.

ACCIONES Hace poco los agropecuarios de Cochabamba se reunieron con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y la institución les garantizó la venta de cada tonelada de urea a algo más de 500 dólares.

Por otro lado, estos días prevén una reunión con el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras. “Hemos pedido al Gobierno que pueda mantener los precios que ellos controlan”.

Morales adelantó que plantearán que, a través de una resolución biministerial, definan que un porcentaje de la soya de exportación se quede en el país y sea entregada a los agropecuarios a “precios de piso”, no de exportación.

Solo con esa medida, el sector podrá estabilizar precios de la carne de pollo, de cerdo y la leche, por ejemplo.

Los agricultores esperan que se actúe como con los panificadores, a los que se les garantizó 160 mil quintales para que el precio del pan no suba.

Por su lado, en representación de los industriales, Blazicevic pidió a las autoridades “pensar en un plan de contingencia para mitigar los efectos negativos que pueda traer la guerra. Estamos viviendo algunas secuelas que está trayendo la guerra entre Rusia y Ucrania. Definitivamente ya hemos visto algunas elevaciones del precio de la harina, por ejemplo”, sostuvo el empresario.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.