Relaciones bilaterales fortalecidos

Los gobiernos de Bolivia y Argentina firmaron ayer un contrato que permite a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) vender el excedente de gas natural al mercado argentino, siempre y cuando tenga disponibilidad y exista capacidad de transporte. El precio del hidrocarburo no fue tocado.

El acuerdo es uno de cuatro que fueron suscritos en el marco de la visita oficial de la presidenta argentina Cristina Fernández a Cochabamba para reunirse con su homólogo Evo Morales.

Al finalizar una reunión bilateral, en el hotel Cochabamba, ambos mandatarios resaltaron que el encuentro tenía como objetivo fundamental profundizar la integración.

Los otros convenios prevén el intercambio de experiencias en políticas públicas de inclusión digital, transferencia tecnológica y contenidos educativos y el reconocimiento mutuo de títulos académicos en educación superior.

El acuerdo de compraventa de gas natural, que es independiente al contrato y a la adenda vigentes, tiene la característica de ser “interrumpible”, pues no obliga a ambos países a vender y comprar los volúmenes de gas.

Uno de los documentos suscritos ayer, poco antes de que Fernández concluyera su segunda visita a Bolivia desde que asumió la presidencia de su país, es una carta de intenciones para posibilitar la suscripción de un contrato de compra-venta que permitiría a la estatal argentina Energía Argentina S.A. (Enarsa) adquirir propano, butano y/o Gas Licuado de Petróleo (GLP) de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), a partir del segundo semestre de 2014. Esta carta fue suscrita por el ministro boliviano de Hidrocarburos, Juan José Sosa, y el ministro argentino de Planificación General, Inversión Pública y Servicios, Julio De Vido.

El otro documento relacionado con el gas fue el convenio “interrumpible” para la compra-venta de gas natural, firmado por el presidente de YPFB, Carlos Villegas, y el presidente de Enarsa, Omar Espinoza.

Sobre este acuerdo, el analista Bernardo Prado señaló que “deja a Bolivia en una posición bastante cómoda”, puesto que si acaso dispone de volúmenes adicionales de gas, puede “acomodarlos” en Argentina. Esto no significa que se haya anulado el contrato de compra-venta, firmado en 2006, ni la adenda que fijó sanciones para ambas partes y un cronograma con volúmenes mínimos obligatorios a entregar y tomar en ambos lados de la frontera, firmada en 2010.

Prado aclara que habría que conocer el marco legal del acuerdo; sin embargo, considera que el documento le permite a Bolivia enviar los volúmenes que Brasil deja de tomar.

Por su parte, el analista Álvaro Ríos opina que el acuerdo busca acomodar el excedente de gas que tendrá Bolivia con la partida de la empresa Jindal, para la que estaban destinados 2,5 millones de metros cúbicos de gas, y con la reducción de la demanda por parte de Brasil. Añade que es un acuerdo que pudo haberse logrado sin generar un espectáculo mediático.

Gas mantiene precio

A pesar de la expectativa originada por el flamante embajador argentino en Bolivia, Ariel Basteiro, quien, luego de ser designado en el cargo, declaró que la renegociación del precio del gas estaba en agenda, ese tema no fue tratado y De Vido insistió ayer en que “nunca estuvo en la agenda”.

“Hubo algunos comentarios que se hicieron en Argentina”, pero “nosotros tenemos un acuerdo firmado, no vemos ninguna razón para que se modifique”, dijo.

Ayer, en el hotel Cochabamba, hubo una reunión privada entre ambos presidentes y después se llevó a cabo la reunión entre comitivas. Además de los cuatro convenios, se suscribió un comunicado conjunto en el que se reiteran los lazos de cooperación binacional consolidados a través de compromisos comunes como la defensa de la democracia, de los derechos humanos y la reivindicación de aquellos líderes, como Marcelo Quiroga Santa Cruz, que lucharon por los mismos objetivos.

Luego de un homenaje a las Heroínas de La Coronilla, Fernández partió de regreso a su país, cerca de las 14:00.

Otros acuerdos

Títulos

Ambos países reconocerán títulos en educación superior

Tecnología

Otro acuerdo es de cooperación en inclusión digital y educación

Álvaro Ríos: Hay beneficio mutuo

“Bolivia y Brasil, por lo que entendemos de las noticias de prensa, acaban de firmar un nuevo contrato de compra venta de gas interrumpible que no tiene nada que ver con la adenda de compra venta de gas firmada en 2010. Lo realizado es ampliamente beneficioso para los dos países y es como la integración debe funcionar.

Es decir que Bolivia podrá enviar volúmenes por encima de lo establecido en la adenda de 2010 que no estén comprometidos para su mercado interno, ni para Brasil, ni para Argentina. Esto se llama swing gas, es decir acomodar en Argentina volúmenes en forma interrumpible (que se puedan cortar en cualquier momento). También está sujeto a disponibilidad de transporte en ambos lados.

Nuestro país se beneficia con mas ingresos y utiliza mejor su infraestructura disponible y Argentina toma más demanda que la que necesita y puede dejar de importar algunos volúmenes de Gas Natural Licuado (GNL) que tiene precios mayores en casi 60 a 80 por ciento del precio de gas de Bolivia. Esto apoya su frágil economía y evita mayor fuga de divisas por importación de gas boliviano, que es más económico que el GNL.

Lo del Gas Licuado de Petróleo (GLP) es también positivo ya que existe preocupación por cómo evacuar los altos volúmenes de la proyectada planta de GLP en Gran Chaco. Si Argentina puede tomar esta producción a precios internacionales (Monte Velview export parity, por ejemplo), entonces la Planta Gran Chaco tiene la viabilidad que no existía y que habíamos criticado anteriormente. El esquema comercial debe resolverse y este es un camino”.

Fuente: Los Tiempos

[ad#ad-2-300×250]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *