Asambleístas del oficialismo y la oposición coincidieron este viernes en señalar que se debe endurecer las sanciones penales y aplicar condenas de hasta cadena perpetua a delincuentes que cometan asesinatos y crímenes violentos, como el caso de los “cogoteros”, que de manera sistemática asaltan y matan a sus ocasionales víctimas.
El senador oficialista, Isaac Ávalos, dijo estar de acuerdo con que las penas sean más duras como optar por el encierro de por vida.
“Yo creo que sí (se debería aplicar cadena perpetua), y no solamente a ellos (los cogoteros), por ejemplo en Santa Cruz hay fiscales que están soltando a detenidos por tema de narcotráfico; yo creo que son dos temas que hay que endurecer, como hemos hecho en el tema de los violadores”, sostuvo el legislador.
 
El diputado de Convergencia Nacional, Andrés Ortega, manifestó su acuerdo, de endurecer las penas, siempre y cuando primero se cuente un poder judicial independiente y probo.
 
“Yo no soy partidario del incremento de las penas (…), si no hay un estudio razonable y si no hay una estructura del poder judicial que primero sea independiente del gobierno, que tenga todos los mecanismos necesarios para que sus fallos sean menos objetables”, declaró.
 
Por su parte, la diputada por el Movimiento Sin Miedo (MSM), Marcela Revollo, cuestionó la inoperancia del actual sistema judicial y dijo que se pueden endurecer las penas, pero no habrá resultados sino antes no se articulan entre si las instituciones que tienen que ver con la justicia.
 
“Lo que necesitamos es un sistema judicial que funcione, no ganamos nada solamente endureciendo las penas, que se pueden endurecer, como ya se ha endurecido en varios delitos, pero no ganamos nada si no hay centros de rehabilitación, sino hay una Policía eficiente que esté presente cuando las familias los llaman”, manifestó.
 
En tanto, el exfiscal en materia penal, Humberto Quispe, indicó que las leyes penales deben orientarse a modificar las sanciones de manera más severas que las ya establecidas, porque individuos que matan deben ser declarados locos.
 
“Lo que se tiene que preparar en esta situación es endurecer las penas mediante políticas criminales, una de las políticas criminales que planteamos fue la pena de la locura, porque quienes matan a sus congéneres (como los “cogoteros”) son locos, tienen alguna enfermedad mental, entonces tratar esta enfermedad mental con un tratamiento siquiátrico nos lleva a una condena de por vida, un declarado loco es una cadena perpetua”, argumentó.
 
Fuente: Erbol

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