Los asesinatos con implicaciones raciales parecen haberse convertido en una realidad tan cotidiana en Estados Unidos que apenas reciben cobertura mediática. Eso es lo que ocurrido con un joven afroamericano del estado de Georgia, Justin Patterson, cuyo asesinato está por caer en olvido, mientras su verdugo se va de rositas. Según la opinión de algunos expertos, este caso demuestra una vez más la permisividad con que se contempla la violencia racista en EE. UU. A principios de 2011 Justin fue asesinado a tiros por Norman Neesmith, pariente de la chica con la que salía. Neesmith se enojó al ver en su propiedad al joven de color ya su hermano con la chica y una amiga, así que agarró su arma y los persiguió. Uno de sus disparos impactó en el costado a Patterson, que murió en el mismo patio de Neesmith. Este jueves se espera que a Norman Neesmith se le declare culpable de homicidio involuntario y conducta imprudente, lo que podría mantenerlo durante un año sujeto a un programa especial de detención, lo que no requiere su presencia en prisión. Leer más: actualidad.rt.com Siganos en twitter.com www.facebook.com RT en vivo: actualidad.rt.com

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