El comandante departamental de la Policía coronel Erwin Montaño, anunció ayer que presentará una querella penal contra el coronel Óscar Álvis (ex comandante) por presentar documentos con firmas falsificadas en el trámite de una denuncia sin fundamentos que ya fue rechazada.

Hace unos días, el coronel Álvis visitó distintos medios de comunicación para denunciar que el año pasado, cuando Erwin Montaño era subcomandante, sancionó con arrestos de días a 156 policías que cometieron diversas infracciones, desde asistir ebrios al servicio hasta faltar al trabajo. Según Álvis, Montaño no debía sancionarlos porque solo él como comandante y los comandantes de cada unidad pueden dar las sanciones leves. Álvis estaba empeñado en que la Dirección de Investigación Policial (Didipi) indague esta denuncia y suspenda de sus funciones a Montaño. Sin embargo, ayer, Montaño explicó que él nunca infringió las normas pues la disciplina de las tropas policiales siempre ha dependido del subcomandante. Algunos oficiales mencionaron, en la conferencia, que más bien Montaño le salvó el pellejo a Álvis, pues si no habría sancionado a esos policías, el excomandante podría haber sido procesado por incumplimiento de deberes.

Para presentar la denuncia a Didipi, Álvis tuvo que adjuntar como prueba planillas y firmas de los policías sancionados. Según el comandante Montaño las personas que Álvis nombra como afectadas, negaron haber firmado los papeles y se habrían falsificado rúbricas. La Didipi habría rechazado la denuncia en contra de Montaño, “por carecer de fundamento legal”.

El comandante anunció que presentará una querella en contra de Álvis “o los que resultaren autores de estos delitos”.

Montaño recalcó que cualquier persona que haya ido a cumplir un servicio militar, sabe que la responsabilidad de la disciplina, que es la estructura fundamental de la Policía, recae sobre subcomandantes departamentales y comandantes de unidades.

De acuerdo a la Ley 101, los policías que fueron arrestados, por cometer diversas faltas, tenían la posibilidad de representar su inconformidad con la sanción en su momento, si consideraban que era injusta. Sin embargo, ningún efectivo lo hizo.

Este diario llamó al coronel Álvis para consultarle sobre las firmas presuntamente falsas, pero su número de celular estaba inhabilitado.

Fuente: Opinion

[ad#ad-2-300×250]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *