niños quemadosJhetson y Obner Soria Arispe están internados con graves quemaduras en el cuerpo. Ellos y su progenitor cuidaban una cosecha de trigo de los ladrones, pero casi mueren en el intento

La noche del sábado 22 de junio Zenón Soria dormía profundamente junto a sus hijos de 7 y 9 años, sobre una pequeña montaña de semilla de trigo en Totora. El olor a humo despertó al hombre y al abrir los ojos se encontró en medio de una escena dantesca. A su alrededor, las llamas de fuego se alimentaban de la paja y el trigo que les servía de cama y amenazaban con quemarlos vivos.

“Primero agarré a mi hijo Jhetson de 9 años en mis brazos y crucé el fuego para sacarlo a un lugar seguro. Volví por mi hijito menor, pero el fuego estaba más fuerte. Me tapé con mi chamarra. Mi wawa se estaba quemando, le cargué y salí quemándome. Mis dos hijos son los que están graves”, contó llorando Zenón Soria de 41 años.

La tragedia golpeó duramente a la familia Soria Arispe, oriunda de Koluyo Chico Totora. Zenón Soria e Isabella Arispe tienen cinco hijos de 5, 7, 9, 12 y 15 años. Todos se dedican al cultivo de trigo y papa en un terreno de Koluyo Chico que es trabajado “al partido”. “Trabajamos con don Jorge Balderrama, ese sábado juntos hemos cosechado el trigo, separamos la semilla en una montañita y en otro lado las pajas y chalas”, contó Zenón Soria.

Para evitar que los ladrones roben la cosecha, las familias suelen dormir sobre el producto con el fin de vigilar de cerca su capital. Eran las nueve de la noche del sábado, cuando Zenón y sus hijos Jhetson (9) y Obner (7) dormían sobre la semilla cuando “alguien” se acercó al lugar y le prendió fuego a la paja, la chala y la semilla que cuidaban.

“¿Qué maldad hemos cometido para que nos quieran matar así? ¿Qué maldad pueden cometer dos niños pequeños para que les hagan tanto daño?, se preguntaba lleno de amargura ayer Zenón Soria, en la Unidad de Quemados de Pediatría, mientras su esposa Isabella no paraba de llorar.

La mano derecha del afligido padre está hinchada, llena de ampollas y quemaduras. “Sí me duele, pero yo no importo, ayúdenme a salvar a mis hijitos por favor, no tengo dinero para nada, todo lo que tengo en mi bolsillo son 10 bolivianos”, relató.

Una ambulancia de Totora trasladó a los heridos hasta la ciudad. Los dos hermanitos fueron internados a las tres de la madrugada del domingo 23 de junio.

GRAVEDAD El caso más grave es el de Obner Soria Arispe, de 7 años. Tiene el 70 por ciento del cuerpo quemado, especialmente el rostro y pies. Sin embargo, las quemaduras no son el principal peligro que el pequeño debe enfrentar. Mientras esperaba que su padre vuelva por él, Obner inhaló demasiado humo (monóxido de carbono) y sus pulmones se intoxicaron.

El jefe de la Unidad de Quemados, Óscar Romero, dijo que el niño permanece inconsciente y que evalúan la necesidad de someterlo a un recambio sanguíneo, es decir cambiarle toda la sangre del cuerpo que ya está dañada.

Jhetson Soria Arispe de 9 años tiene el 20 por ciento del cuerpo quemado, sobre todo la cara, parte del torso y brazos. Jhetson puede hablar pero el dolor lo mantiene inquieto.

MEDICAMENTOS Romero dijo que ambos niños pueden ser salvados si se cuenta con todos los medicamentos e insumos necesarios. Pidió a la población cooperar con los hermanitos Soria Arispe donando cualquier tipo de sangre para reponerla al Banco de Sangre toda la que precisarán.

“Necesitamos con urgencia Albúmina que es un medicamento muy caro, pero que garantiza que estos niños puedan salir adelante. También se precisan calmantes como el Tramadol, Dioxadol, Klosidol, Dipirona.

El padre de los pequeños, Zenón Soria, contó que atraviesa una mala racha desde el año pasado, cuando su hijo de 5 años fue atropellado por un motociclista que se dio a la fuga. Tiene una deuda de 3.000 dólares por su curación. “Este año, la cosecha de la papa y el trigo no ha sido buena, apenas me alcanzaba para mantener a mis hijos y ahora me pasa esta desgracia, por favor ayúdennos, no quiero perder a mis hijitos”, lloró.

Las donaciones de sangre deben ser efectuadas a nombre de Obner Soria Arispe, los medicamentos y la Albúmina entregados en la Unidad de Quemados de Pediatría en la avenida Aniceto Arce, al lado de la morgue. Para comunicarse con Zenón Soria pueden llamarlo a los teléfonos 67879399 y 67494353.

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