4 desaparecidos en Bahamas

“Nos tuvieron encerrados en un cuarto (a seis personas) durante tres meses. Nos daban un pedazo de pan con tres rebanadas de tomate a las cinco de la tarde, con una botella de agua. A veces nos daban una sopa. Yo viajé pesando 70 kilos y volví con 48. Todos adelgazaron”, éste fue el destino de José Luis Velásquez Zambrana, un lugar de una ciudad de Estados Unidos donde planeaba establecerse y mejorar sus condiciones de vida.

A los cuatro bolivianos desparecidos en un viaje organizado por Omar Espinoza García (32), recluido en el penal de San Antonio, es acusado de varios delitos, entre ellos el tráfico de personas, se suman otros que van emergiendo del anonimato al que fueron obligados con la promesa de devolución del dinero que pagaron al coyote.

Son las nuevas historias de personas que fueron víctimas de estafa de Omar Espinoza y sus sobrinos Ivón Foronda Espinoza y Álex Rodríguez. Entre los tres, a través de la agencia de viajes Marilyn Tours, convencían a personas a que viajasen a Estados Unidos en busca del “sueño americano”.

Hasta el momento se conoce con precisión que 14 personas distribuidas en tres grupos partieron a Estados Unidos pero se quedaron en las Bahamas; diez lograron retornar pero cuatro desaparecieron sin dejar rastros.

José Luis Velásquez contó que en octubre de 2010 conoció a Omar Espinoza y a sus sobrinos en el municipio de Cliza y entre los tres le convencieron de que viajase a Estados Unidos. El itinerario ofrecido por Espinoza comenzaba en Cochabamba a Santa Cruz y a Panamá, Cuba, Bahamas y finalmente, Estados Unidos.

“Me dijeron que era un viaje seguro por una ruta nueva. Que todo sería en vuelo y que llegaría en cuatro días máximo una semana. De esa forma me animé a viajar”, dijo Velásquez.

El contrato del viaje a los Estados Unidos suponía el pago de 13 mil dólares. Velásquez no contaba con ese dinero y vendió su auto, con el que trabajaba, en 10.500 dólares. Con ese dinero, el 11 de octubre partió a Estados Unidos.

Velásquez partió junto a otras cinco personas (dos de Cochabamba y tres de Tarata) con sus guías el propio Omar Espinoza, Foronda y Rodríguez.

Espinoza indicó a Velásquez que antes de partir de Cochabamba le debía pagar 2 mil dólares y cuando llegase a su destino otros 4 mil. El resto del dinero era para mostrar en los aeropuertos que viajaba como turista.

Para sorpresa de Velásquez, cuando llegaron a Santa Cruz Espinoza le pidió otros 2 mil dólares supuestamente para mostrar en la Aduana. Al llegar a Panamá pagó 1.800 dólares y en Cuba 2.500.

Espinoza “nos decía que se presentaron nuevos problemas y que por eso debíamos pagar. Cuando le dije que no tenía dinero me amenazó de que me iba a dejar en medio camino y que le pidiera a mis familiares a que me hicieran un giro de dinero”.

Los cinco viajeros junto a Velásquez llegaron a la isla Freeport, que pertenece al archipiélago de las Bahamas, y fueron encerrados, los seis, durante tres meses, en vez de seguir su viaje.

En Freeport Espinoza les pidió otros 4 mil dólares para subir a la lancha pero nunca llegó la fecha de partida hasta los Estados Unidos.

“Tal día vamos a salir, pero nada. No me comuniqué con el coyote. La marea está alta y la lancha se puede volcar. Todo clase de excusa nos daba”, relata Velásquez.

A los tres meses los cautivos dejaron de recibir alimentación. Se dieron cuenta de que fueron abandonados y decidieron romper la chapa de la puerta para salir.

Uno de los viajeros hablaba inglés y entabló una amistad con un pastor de Freeport quien les contó que “mucha gente viene aquí pero en este lugar pasan barbaridades, cosas extremas. A veces cuando se suben a la lancha deben viajar a velocidad extrema porque si no les pilla la guardia costera, a través de satélites, y para no caer, porque la lancha cuesta más de 1.200 dólares y la cárcel para esa gente es más de 20 años de cárcel, disparan a la gente y los botan en medio del mar y ellos pasan como si nada. En el mar los tiburones les hacen desaparecer. Mucha gente ha llegado buscando a sus seres queridos, pero no les han podido hallar”.

El pastor y el compañero que hablaba inglés se movilizaron para que retornasen a Bolivia. “Si no hubiese sido por esas dos personas posiblemente no estaríamos aquí y estaríamos desaparecidos como los otros cuatro”, afirmó Velásquez.

Dos días y dos noches los seis viajeros estuvieron al cuidado del pastor antes de partir a Bolivia. Durante ese tiempo los familiares de Velásquez le mandaron 500 dólares para su alimentación.

“Todo allá es caro. Una comida cuesta entre 7 a 8 dólares. El pollo está entre 15 y 20 dólares. Entre todos nos comprábamos un combo de pizza que era lo más barato a 12 dólares, para seis personas”, concluyó Velásquez.

Espinoza estafó a sus parientes

La audiencia de medidas cautelares de Omar Espinoza, el pasado jueves. martÍn numbela

“Me prometieron un viaje a los Estados Unidos por 7 mil dólares y solo me hicieron llegar hasta las Bahamas Freeport”, cuenta Jaqueline Salvatierra, de 26 años, otra víctima de Omar Espinoza García, Ivón Foronda García y Álex Rodríguez.

El esposo de Salvatierra es primo de Álex Rodríguez y de esa forma hicieron el contacto para que ella viajase a Estados Unidos por 7 mil dólares.

El 23 de julio de 2011, Salvatierra, junto a otras cuatro personas, partió a las Bahamas. Salvatierra relató que Ivón Foronda trabajaba en las Bahamas junto a un “negro” de nombre John.

“Como mi esposo era su primo, la Ivón me separó de los otros cuatro y me llevó a trabajar en una casa. No los volví a ver a los otros”.

Mientras estuvo en las Bahamas Salvatierra trabajó de niñera por 500 dólares al mes. Desde allí intentó averiguar sobre los cuatro desaparecidos pero no obtuvo información.

Después de permanecer más de seis meses en las Bahamas John fue detenido por tráfico de drogas; el Estado de las Bahamas la deportó y así pudo regresar a Bolivia.

Una vez que llegó a Bolivia, con su esposo fueron a buscar a Álex Rodríguez para reclamarle que no ingresó a Estados Unidos y por qué le cobraron 7 mil dólares siendo el pasaje hasta las Bahamas solo 1.400.

“Directamente se enojó y nos denunciaron por estafa. Por eso decidí esperar porque me enteré de todo este movimiento, de que había más personas afectadas y estafadas”, afirmó Salvatierra.

ESPAÑA Pero, Espinoza y sus sobrinos también ofrecieron viajes a España y estafaron a los viajeros.

Juan Arisaga Aguilar llegó ayer desde Sucre para denunciar que Espinoza, su compadre, le ofreció a su esposa Basilia Leaños Estévez, un pasaje a España por 7 mil dólares. Les pidió el dinero para los trámites pero la mujer nunca viajó.

Familiares y Cónsul viajan a las Bahamas por los desaparecidos
El caso de la estafa múltiple a ciudadanos bolivianos surgió a raíz de la denuncia de la desaparición, en las Bahamas, de cuatro personas desde octubre de 2011.

El cónsul de Bolivia en Washington, Ramiro Cusicanqui, dijo ayer, a través de un medio de comunicación, que una comisión conformada por los familiares de las personas desaparecidas, el investigador del caso y, si fuera posible, el abogado de las víctimas, viajarán la próxima semana a las Bahamas en busca de los bolivianos desaparecidos. La comisión estará liberada por Cusicanqui.

Jannet Rocabado, esposa de Rubén Sandro Velásquez Delgadillo, de 28 años, uno de los cuatro desaparecidos, dijo que el lunes 18 de junio habrá una misa de “salud” en la Catedral Metropolitana a las 10.00 para bendecir a la comisión que viajará a las Bahamas.

Rocabado se ofreció a viajar con sus propios recursos. Hace meses tramitó su pasaporte con la intención de llegar a las Bahamas en busca de su esposo.

“Mi esposo era muy bueno. Me lo cocinaba y lavaba la ropa. Yo sé que está vivo y estoy dispuesta a llegar hasta allá para traerlo de vuelta”, afirmó entre lágrimas Rocabado.

Está previsto que viajen cinco personas. Y aquellas personas que no tengan dinero para viajar, incluyendo al investigador de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen, los familiares están dispuestos hacer una campaña para la recolección de dinero.

ANTECEDENTES Sandro Velásquez Delgadillo, Ovidio Quispe Mamani, María Luisa Huayhua de Guareti y Francisco Álvarez Reyes decidieron viajar a Estados Unidos (el 20 de octubre de 2011) supuestamente impulsados por Espinosa, Ivón Foronda Espinosa y Álex Rodríguez.

Las cuatro personas salieron de Cochabamba vía terrestre hacia Santa Cruz. De allí partirían en avión a Panamá, después a Cuba con destino a las Bahamas.

Por el transcurso de una semana las cuatro personas permanecieron en las Bahamas a la espera de partir en barco a los Estados Unidos.

En todo ese tiempo estuvieron comunicados con sus familiares pero, desde el 28 de octubre no se sabe nada de ellos.

“Hay agencias falsas que solo quieren su dinero”

“Hay agencias ilegales o ficticias que solo se dedican a reclutar gente ofreciéndoles viajes a Estados Unidos o España pero la intención final es quitarles su dinero”, afirmó una operadora de agencia de viajes que prefirió mantener su nombre en reserva.

OPINIÓN consultó con cuatro agencias de viaje de la ciudad y dos de ellas afirmaron conocer a Omar Espinoza García, acusado de estafa, de trata y tráfico de personas, recluido recientemente en la cárcel.

Una operadora relató que hace más de un año Espinoza se acercó a su agencia solicitando un pasaje a las Bahamas pero nunca le pagó el dinero.

El modus operandi de este “clan familiar” (liderada por Espinoza) consistía en reclutar a gente interesada en viajar a España o Estados Unidos a través de la agencia de viajes Marilyn Tours de propiedad de Espinoza.

Una vez que reunía gente compraban los pasajes de otras agencias pese a que Espinoza era propietario de una.

“Son solo fachadas para hacer creer a las personas. Lo más triste de todo es que nadie controla esta oferta ilegal de pasajes”, dijo otro operador de una agencia de viajes.

Hay agencias que ofrecen pasajes a “todas partes del mundo” incluyendo a las Bahamas, un Estado que no se requiere de visa para ingresar y solo se necesita pasaporte.

Pero de las agencias de viaje que consultó OPINIÓN ninguna ofrece pasajes a Estados Unidos vía Bahamas.

“Los vuelos son Santa Cruz-Panamá-Miami o La Paz-Bogotá-Miami. Solo ofrecemos pasajes a las personas que tienen visa”, indicó una operadora de viaje.

ORGANIZACIÓN La Policía no descarta que Espinoza, junto a sus familiares, pertenezca a una organización criminal internacional que se dedica a reclutar personas con el fin de estafarlas. Incluyo ya se confirmó que un hombre de las Bahamas estaba asociado a este “clan familiar”.

Al reunir a varias personas que después desaparecieron Espinoza cometió el delito de trata y tráfico de personas.

TRATAMIENTO Hace unos días la Cámara de Diputados aprobó en grande la Ley Integral Contra la Trata y Tráfico de Personas.

Esta ley permitirá que se intensifique el control en las fronteras, así como la publicación de avisos para contratar personal en los distintos medios de comunicación. Además, las sanciones llegaron a los 20 años de reclusión.

Fuente: Opinión

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