La presión de una huelga de hambre protagonizada por concejales de la agrupación UNE y cuatro procesos en contra del alcalde de Quillacollo, Charles Becerra, derivaron en la destitución de dos funcionarios municipales y el cambio interno de 4 trabajadores.

Hace tres días, los concejales Mónica Alvis (titular), Marcelino Cervantes y Justina García (suplentes) instalaron una huelga de hambre denunciando presuntos actos de corrupción en el entorno del alcalde Charles Becerra. En el segundo día de la medida, la huelga fue retirada luego de que el Alcalde removió de su cargo al Intendente y destituyó al responsable de Contrataciones, Vladimir Torrelio, este último fue contratado en la pasada gestión. Asimismo cuatro funcionarios reemplazarán el trabajo de Torrelio para asegurar la transparencia, según informó Becerra. “Estas personas estarán a cargo de diferentes contrataciones y sujetos a plazos más rigurosos y a la grabación del proceso de contratación”, dijo Becerra, destacando el énfasis que se hará en la transparencia.

La huelguista Mónica Alvis dijo que aguardan la destitución del responsable de Relaciones Internacionales, César Ricaldez. Ninguno de los concejales presentó acusaciones contra Becerra, sin embargo la falta de atención a las observaciones realizadas derivaron en procesos por los delitos de encubrimiento e incumplimiento de deberes. Becerra informó que las denuncias fueron remitidas a la Unidad de Transparencia, instancia que determinará la responsabilidad.

El presidente de UNE, Freddy Gonzáles, reiteró su respaldo al Alcalde. Los concejales del Movimiento Al Socialismo negaron atentados a la gobernabilidad municipal.

Fuente: Opinion

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