No hay profesionales del Futbol

La falta de dirigentes comprometidos, la escasez de torneos competitivos y el déficit de instructores de alto nivel, son los principales factores que han llevado al fútbol cochabambino a una profunda crisis, y que se refleja en la campaña que cumplen los dos referentes de la región: Wilstermann y Aurora en los torneos Nacional B y la Liga.

La Escuela Enrique Happ, que hace tiempo fue semillero del balompié nacional, ahora funciona sin esquema definido de entrenamientos, según exfutbolitas. A esto se suma la poca participación de la región en competencias nacionales y la profunda división dentro de la Asociación de Fútbol de Cochabamba (AFC).

Cochabamba dejó de ser protagonista en el fútbol boliviano, como lo fue en los años 90, cuando era el referente nacional y se erigió como la base de las selecciones nacionales, llegando a aportar con hasta seis futbolistas a la Verde. Un claro ejemplo es que en el equipo que clasificó por primera vez a una Copa Mundial de Fútbol, Estado Unidos 94, estaba integrado por los vallunos Carlos Borja (capitán), Marco Sandy, Julio César Baldivieso, William Ramallo, Vladimir Soria, habituales titulares; además de Óscar Sánchez, Jhonny Villarroel, Eduardo Villegas, Tito Montaño, entre otros. Pero si analizamos las últimas convocatorias al “Equipo de todos”, observamos que las cosas dieron un giro de 180 grados porque a lo sumo encontramos sólo a Christian Vargas en la convocatoria del actual entrenador Gustavo Quinteros.

La realidad del fútbol valluno es tan crítica que Cochabamba no gana un campeonato nacional de selecciones menores hace casi una década, ya que la última vez que conquistó un galardón fue en 2003, cuando, bajo la dirección técnica de Freddy Bolívar, obtuvo el título de la categoría Sub-19.

Los exdestacados futbolistas cochabambinos Eduardo Villegas, William Ramallo, Eduardo Terrazas, José Issa, Gastón Taborga coincidieron en señalar que no existen torneos que ofrezcan la suficiente competitividad a los jugadores producto de los malos torneos que organiza la Asociación de Fútbol de Cochabamba (AFC), cuyos dirigentes ahondaron la crisis del fútbol cochabambino enfrascándose en riñas personales a fin de ocupar un cargo en el directorio. La desunión en esa entidad provocó que las selecciones cochabambinas se priven de concurrir a los certámenes nacionales que regenta la Federación Boliviana de Fútbol (FBF).

“No hay competitividad en la asociación, porque no hay torneos serios, se pelean mucho entre ellos, lo que genera que la juventud vaya escapando y se dedique a otras actividades. Existen jugadores buenos, pero no tienen esa motivación de llegar a una instancia mayor porque no hay equipos en los cuales puedan mostrarse. No hay promoción de valores porque los futbolistas de divisiones inferiores no tienen muchas aspiraciones, no tienen cómo jugar en un alto nivel, entonces la gente se cansa de entrenar y nunca avanzar”, dijo el exgoleador Gastón Taborga, a tiempo de explicar que en su época existían varios clubes en los cuales los jugadores podían exhibir su dotes, es el caso de Ayacucho, Petrolero, Bata, por citar algunos.

“Los dirigentes son los causales directos de lo que le está pasando al fútbol cochabambino, esa pelea absurda lo único que hace es perjudicar a nuestros jóvenes, por culpa de esas rencillas e intereses económicos Cochabamba quedó relegada en el contexto del balompié nacional. Estos dirigentes velan por sus intereses personales y no en darles una buena enseñanza y buenos ejemplos de lealtad y trabajo”, dijo William Ramallo, exintegrante de las selecciones nacionales y varios equipos ligueros. “La AFC debería renovar a sus dirigentes con gente que quiera trabajar por el bien de la niñez y la juventud”, agregó.

Por su parte, Eduardo Villegas exjugador y actual entrenador, opina también que la muerte de don Enrique Happ Krell generó que la competitividad en el fútbol valluno cayera, porque “antes la escuela Enrique Happ generaba y provocaba una motivación en los otros clubes, una competencia sana entre las diferentes equipos, porque todos querían ganarle a Happ. Los clubes entrenaban para estar al nivel del equipo tricolor y eso generaba que los futbolistas se superen”, comentó.

No hace falta revisar mucho para darle la razón a Villegas, porque son varios los jugadores que salieron de la Escuela Enrique Happ y que fueron después figuras del fútbol nacional, como Eduardo Terrazas, Jhonny Villarroel Delgadillo, Eduardo Villegas, Tito Montaño, Jorge Camacho, Henry Mercado, Eloy Vargas, Alfredo Gallinate, Harry Veizaga, Hugo Rodríguez, Edwin Guarayo, Gonzalo Morales, Omar Delgadillo (+), Willian Troncoso, Fernando Chavarría, Walter Vargas, Carlos Siles y una larga lista, a la que se suman en la última época Marcelo Carballo y los hermanos Didí y Jair Torrico.

“Ya no es lo mismo, Enrique Happ obligaba a todas las divisiones menores a superarse para que puedan vencerle; y obviamente se preparaban mejor. Había mucha gente que se dedicaba al fútbol, ahora más se dedican al internet; la verdad que la dirigencia debería tratar de rescatar todo ese material humano que tiene Cochabamba para que vuelva a ser el semillero del fútbol boliviano”, explicó el otrora golero cochabambino Eduardo Terrazas.

Villegas también cree que en Cochabamba no existen muchos directores técnicos de alto nivel en las divisiones menores, opinión que es respaldada por Ramallo, que aseguró que los estrategas dan vueltas entre los clubes y no hay renovación.

Eduardo Villegas
Exseleccionado nacional

Las selecciones desde el 63 siempre tenían como base a los jugadores cochabambinos, como en el 94 que clasificó al Mundial.

Extraña mucho y duele, pero creo que aún existe capital humano en Cochabamba que debe ser explotado

De primera mano

Campos de juego

El crecimiento de la ciudad genera que no existan campos de juego donde entrenar sin tener que pagar por ellos. “Cerca del estadio en mi época había la posilibilidad de tener lotes baldíos y hacer fútbol ahí. El fútbol se ha vuelto un deporte caro porque debes pagar para jugar en la cancha”, dijo Eduardo Villegas.

Falta de voluntad

“Los chicos estan viviendo una época de un cambio en la tecnología, ha desaparecido completamente la voluntad para hacer deporte; ahora todo es sentarse frente a una computadora, eso mismo lo reflejan en el campo de juego”, dijo William Ramallo, a tiempo de indicar que los pocos que aún hacen deporte no son valorados.

Sólo un club

“El hecho de que ahora exista un solo club en la Liga genera que los jugadores deban ir a buscar oportunidades para seguir ascendiendo en su carrera futbolística en el interior, donde generalmente no les dan oportunidad, por lo que los talentos se van perdiendo en el camino, porque no tienen apoyo”, aseguró Eduardo Terrazas.

Un poco de historia

Vallunos sobresalen en el fútbol nacional

Los futbolistas cochabambinos fueron actores principales en el fútbol nacional desde sus inicios, quienes comenzaron a brillar desde la década de los 20, después de que el 14 de abril de 1924 se fundara la Asociación de Fútbol Cochabamba (AFC), liderada por Víctor Rojas, y naciera la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), el 12 de septiembre de 1925.

Racing fue el primer club que se fundó en Cochabamba, en 1919, que junto a New Players, que se instituyó después, se convirtieron en los protagonistas del clásico cochabambino hasta los años 50. En aquella época también se crearon Aurora y Wilstermann, que después se convirtieron en actores principales del balompié nacional.

Los vallunos también brillaron en la Selección Nacional. Aunque sin lugar a dudas las participaciones más memorables son las de 1963, con la obtención del único título sudamericano para Bolivia en el Campeonato Sudamericano (conocido ahora como Copa América) y la clasificación al Mundial Estados Unidos 1994.

En 1963 la selección tuvo la participación de Wilfredo Camacho, Máximo Alcócer, Renán López, Osvaldo Villarroel y Mario Zabalaga. En el referido torneo, Alcócer convirtió cinco goles y Camacho cuatro, por lo que fueron incluidos entre los máximos artilleros del certamen.

En 1994 los cochabambinos Óscar Sánchez, Vladimir Soria, Julio César Baldivieso, Carlos Borja, William Ramallo y Marco Antonio Sandy alinearon en la Verde.

Pero el aporte de los cochabambinos en la Selección Nacional viene desde mucho atrás, como en el periodo de 1927 a 1930, época en que los primeros en el “Equipo de todos” fueron Balderrama, Soto, Méndez, C. Soto, Alcócer, Lara, entre otros. En 1945 destacaron Achá y Tapia; el 47 fue incluido Araoz; el 49, Humberto Montaño, Leonardo Ferrel, René Cabrera; el 53 se incluyó a Eulogio Sandoval; en el 59 fueron figuras Óscar Claure, Wilfredo Camacho, Máximo Alcócer, Renán López, Raymundo Zenteno, César Sánchez, José Rocabado y Oswaldo Villarroel. Después hubo otros que sobresalieron, como Mario Pariente, Remberto Gonzales.

Dirigentes vallunos sobresalientes

Entre los principales dirigentes que destacan en la historia del balompié cochabambino se encuentran Luis Castelfor Quiroga y Félix Capriles, quienes integraron la primera directiva de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) en 1925, además de Víctor Rojas, primer presidente de la Asociación de Fútbol Cochabamba (AFC), fundada el 18 de abril de 1924.

Capriles fue, además, el impulsor de la construcción del estadio de Cochabamba, que precisamente lleva su nombre en honor a ese trabajo.

También podemos citar a Roberto Prada (Presidente) y David Pareja, dirigentes de la FBF que fueron los artífices de la organización del Campeonato Sudamericano de 1963, en el que Bolivia logró su única corona, además de Alfredo Salazar, primer presidente de la Liga del Fútbol Profesional y posteriormente de la FBF.

Óscar Galdo

“Ya no hay un torneo competitivo”

El director del programa deportivo Ovación y actual presidente del Círculo de Periodistas Deportivos de Cochabamba (CPDC), Óscar Galdo, señaló que las causas para que Cochabamba dejara de ser el semillero del fútbol nacional es la falta de torneos competitivos.

“Pienso que todo nace con la desaparición de los equipos que eran los que abastecían a Cochabamba y a La Paz, particularmente en los años 60, pero desde la creación de la Liga esos planteles que daban jerarquía a los torneos de primera, segunda, tercera de ascenso, fueron desvaneciéndose. Asimismo, ya no hay una escuela como la que había en aquella época, Enrique Happ y otros, como Osorio, Cabrera, Abaroa, Nacional, que se encargaban de promocionar elementos y nutrir de figuras al club Aurora; del equipo celestes pasaban a Wilstermann, y después a planteles de La Paz, donde brillaron jugadores como Marco Antonio Sandy, Tito Montaño, Vladimir Soria, William Ramallo, que fueron importantes figuras”.

“Reitero que no hay un torneo de asociación competitivo, como el que había antes, ya no hay ese campeonato donde había tanta juventud dedicada al fútbol, en el que había tantos dirigentes que merecen toda ponderación, porque se dedicaban a forjar futbolistas. Con la división que existe actualmente en la Asociación se acentuó el problema, porque pusieron un obstáculo más en la formación de valores, porque no trabajan de forma unida y eso genera un perjuicio para el fútbol cochabambino. Se intentó resolver el problema con un comité interinstitucional, pero la tozudez de ambos sectores es tremenda. Creo que debe existir una renovación completa, que se aboque a buscar un nuevo sendero que permita la promoción de las divisiones menores”.

Gastón Taborga

“En el fútbol nacional no hay promoción de juveniles”

Según Gastón Taborga, los equipos de la Liga sólo quieren jugadores con experiencia y no dan cabida a los futbolistas juveniles que necesitan ser valorados y promocionados.

“Un claro ejemplo es la inclusión del jugador Sub-20, a quien los equipos lo hacen jugar medio tiempo y por obligación, no porque tengan las condiciones; la única forma de sobresalir es compitiendo. Lo que pasa en la Liga con los dirigentes y los técnicos es que se volvieron más resultadistas, quieren jugadores hechos, no hay procesos, no esperan al jugador para que se vaya formando. El futbolista joven tiene que ir aprendiendo y la única manera es jugando, compitiendo”, dijo.

Mientras Eduardo Terrazas señaló que en su época los jugadores cochabambinos eran vendidos “a La Paz y Santa Cruz, pero jamás venían jugadores del interior a jugar acá, la competencia era muy fuerte; yo como arquero, por ejemplo, tenía seis o siete detrás de mi pisándome los talones, lo que me obligaba a rendir mejor cada vez más, pero ahora ya no es así. Ahora, por ejemplo en Wilstermann, ¿cuántos cochabambinos hay?… se debe hacer un análisis. Antes estaba siempre lleno de cochabambinos, porque era una vitrina para salir al interior”, dijo el exjugador, a tiempo de explicar que en la actualidad existe “mucho descuido en la formación de la niñez y la juventud”.

José Issa

Las selecciones nacionales son digitadas

José Issa aseguró que en Cochabamba pueden existir muchos jugadores con buenas condiciones, pero éstos no son valorados por los dirigentes, ni en las divisiones inferiores, menos en la categoría mayor.

“Hay mucha gente en Cochabamba que puede ser mejor a la de otras ciudades, pero como no los toman en cuenta dejan el fútbol por desilusión. Estos jugadores no son valorados por la dirigencia, porque todo está digitado desde arriba. Por ejemplo, cuando yo estuve ayudando en la selección a Windsor del Llano, prácticamente me obligó a poner gente y toda de Santa Cruz”, explicó Issa, advirtiendo que “los jugadores se forman en las selecciones, donde a los cochabambinos no les dan cabida”.

“Por ejemplo, si conforman una selección Sub-15, entonces convocan a 20 cruceños, apenas dos cochabambinos y cuatro paceños, por decirle, entonces los que se forman mejor son los cruceños y el resto de los jugadores quedan rezagados, porque estos van ir subiendo de categoría hasta llegar a la selección mayor”, dijo.

Una opinión similar tiene William Ramallo, quien aseguró que las “selecciones son de compadrerios, todos son designados a dedo. Si le caes mal al dirigente, éste no valora tu capacidad profesional, o si no, tienes que ser su compadre e ir a beber con él, caso contrario no eres parte de la rosca”.

Fuente: Los tiempos

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