Y que decida si se queda en el País

El Gobierno pidió respeto a la Jindal y que cumpla con sus inversiones comprometidas, pero dejó en manos de la empresa su retiro voluntario del proyecto siderúrgico de el Mutún, en Puerto Suárez.

“El presidente de la Jindal, Naveen Jindal, reclama respeto, nosotros también reclamamos respeto como bolivianos, como autoridades y que vengan aquí y hablen en una mesa de negociaciones, no con declaraciones de lejos suponiendo de que en Bolivia no hay el debido respeto a las personas o a los contratos”, afirmó el ministro de Minería, Mario Virreira.

El titular de Minería respondió así las últimas declaraciones del presidente de la compañía que reclamaba respeto y apoyo, en una entrevista en el programa televisivo “NO mentirás”, de la red PAT.

En la entrevista, el representante de la compañía india pidió que el Gobierno boliviano escuche los requerimientos de la empresa hindú.

“Tiene que escucharnos, ver cuáles son los problemas y resolverlos. Donde no hay respeto, no hay caso de quedarse (…). Estamos listos para salirnos si es que el Gobierno no habla con nosotros, si el Gobierno no nos respeta como nos merecemos y sigue actuando de la forma en que lo ha hecho”, afirmó.

Virrerira aseguró que el Gobierno invitó por escrito a ejecutivos de la empresa para visitar y negociar la continuidad del proyecto. “Jindal dijo que estaban ocupados y ahora piden respeto, quisiéramos que le llegue el mensaje y negociaremos este contrato, que es de interés de todos los bolivianos”, agregó.

Virreira reiteró que el Estado boliviano ofrece todas las posibilidades y “el camino abierto” para que Jindal continúe en el proyecto de El Mutún, pero debe renovar las garantías.

“Queremos que todos los bolivianos y la propia empresa vean que les ofrecemos la posibilidad de continuar, si ellos deciden irse se van por voluntad propia. Queremos proteger la responsabilidad del propio Estado, no quisiéramos que mañana hablen como lo hacen ya, en el sentido de que nosotros, los bolivianos los estamos sacando de Bolivia”, enfatizó el titular de Minería.

El desarrollo del proyecto se retomará cuando el nuevo presidente de la Empresa Siderúrgica Mutún tome posesión en Puerto Suárez.

“Si se demuestra que (Jindal) no tiene los recursos, no tiene las posibilidades, serán ellos por voluntad propia quienes se retiren del país”, sostuvo.

La compañía debía demostrar hasta el 1 de mayo la inversión de 600 millones de dólares comprometidas para los dos primeros años. Como no lo hizo, el Gobierno procedió con la ejecución de la segunda boleta de garantía de 18 millones de dólares.

El Ejecutivo ya había ejecutado el año pasado la primera boleta por lo que Jindal inició un arbitraje ante la Cámara de Comercio Internacional de París. En una nota con una periódico hindú, el director financiero de Jindal, Sushil Maroo, anunció otra demanda.

Fuente: Página Siete

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