Marchistas esperarán al presidente

La IX marcha indígena en defensa del TIPNIS se dirige a la localidad de Chaparina, donde mañana esperará al presidente Evo Morales para abrir el diálogo, pese a que la autoridad no viajará a la zona. Ayer abandonaron San Borja y se encuentran en La Embocada.

Los marchistas recordarán este viernes la violenta intervención policial a la VIII caminata indígena, el pasado 25 de septiembre. En esa oportunidad hombres, mujeres y niños indígenas fueron golpeados, algunos maniatados y amordazados con cinta maskin, y varios menores fueron apartados de sus madres en un intento por dispersar a la columna de marchistas.

La intención de los indígenas es instalar el diálogo; sin embargo, el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, desestimó que el presidente Morales acuda al llamado de los indígenas. Los marchistas expresaron ayer que están dispuestos a reunirse con una comitiva de ministros, hecho que también fue descartado por el viceministro César Navarro, pues la plataforma ya habría sido respondida.

Una fracción de indígenas del oriente y de la región andina marchan hacia la ciudad de La Paz con el objetivo de pedir la abrogación de la Ley 222 de consulta en el territorio indígena; posición que está confrontada con otro grupo de indígenas que exigen la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos por el reservorio y la realización de una consulta.

Desde su partida de Trinidad, el 27 de abril, los indígenas han afrontado un bloqueo en San Ignacio de Moxos, pues grupos afines al MAS se opusieron al libre tránsito de los marchistas por el centro del pueblo, por considerar que su demanda iba en contra del desarrollo de los ignacianos.

Ahora nuevamente la IX marcha podría enfrentar un problema en la región de Yucumo, ante el anuncio de la denominada Coordinadora de la Amazonia de realizar un paro cívico además de otras acciones, informó el dirigente campesino Adrián Lovera, según ANF.

Este grupo afín al MAS además amenazó con dirigirse hasta Chaparina para impedir que la columna de indígenas acampe en el lugar y mucho menos se reúna con autoridades de Gobierno.

La VIII marcha también fue retenida en esta misma zona el año pasado, porque grupos afines al Gobierno bloquearon el paso de los indígenas. En esa oportunidad, el Gobierno no hizo nada para facilitar el paso de los marchistas; por el contrario, justificó las medidas de pobladores de Yucumo afines al MAS.

Hasta la fecha, sólo la columna de la marcha ha demandando dialogar con las autoridades, aunque éstas han mostrado su predisposición también dejaron claro que no lo harán mientras continúe el condicionamiento de abrogar la Ley 222.

Los niños y ancianos son los más vulnerables a las afecciones respiratorias, como los resfríos. El mal tiempo y las lluvias constantes son las principales causas y se ha convertido en el problema mayor durante el recorrido de casi un mes de los marchistas.

Pese a las inclemencias del tiempo, la marcha pretende llegar a La Paz en dos meses.

Fuente: Página Siete

[ad#ad-2-300×250]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *