COB inicia el paro de 72 horas desde mañana

A más de un mes los sectores en conflicto no llegan a acuerdos con el Gobierno y por el contrario, se encuentran preparando la ‘madre’ de las batallas a partir de mañana. Anuncian bloqueos de carreteras, marchas y el fortalecimiento de los piquetes huelgas. En contrapartida, los sectores afines al Gobierno, como los cocaleros, anuncian para el miércoles, en Cochabamba, una contramarcha de apoyo a las medidas gubernamentales.

Desde mañana los sectores de salud, las universidades públicas, los maestros y los obreros cerrarán filas en torno al paro movilizado de 72 horas decretado por la Central Obrera Boliviana (COB).

El pliego cobista se centra principalmente en exigir un aumento salarial superior al 8% aprobado por el Gobierno.

Un día antes de iniciar esta movilización, el Gobierno ha decidido convocar a la dirigencia de la COB para persuadirla de no efectuar esta medida de presión.

El ministro de Trabajo, Daniel Santalla, apuntó que no hay motivo para la huelga. “Saben que estamos negociando en diferentes mesas, hemos avanzado en algunos puntos. El paro no debía llevarse adelante, por eso se está convocando a los dirigentes”, indicó la autoridad.

La COB reivindica la abrogación del Decreto Supremo 1126, que restablece las ocho horas de labor para el sector de salud pública.

No obstante, según el Gobierno, la presión carece de argumento, luego de que el presidente anunciara la suspensión del decreto.

A diferencia del mes pasado, ahora las once universidades públicas del país han decidido sumarse a las protestas en rechazo al decreto 1126.

El rector de la universidad Autónoma Gabriel René Moreno (Uagrm), Reymi Ferreira, anunció ayer que esta casa de estudios superiores suspenderá sus clases por tres motivos: en apoyo a las demandas del sector salud y de la COB, y en contra de la Ley Financial.

Sin embargo, Ferreira aclaró que la institución no se paralizará completamente.

El Comité Ejecutivo de la Universidad Boliviana (CEUB) determinó iniciar un paro nacional indefinido desde este lunes, en demanda de la abrogación de dos artículos de la Ley Financial y que ponen en riesgo la autonomía y soberanía económica de las universidades estatales.

Por su parte, los sectores afines al MAS anuncian para este miércoles una gran movilización en defensa del presidente Evo Morales y el proceso de cambio. La presidenta del MAS en Cochabamba, Leonilda Zurita, dijo que la Coordinadora Departamental para el Cambio (Codecam), que aglutina a varios sectores oficialistas, se movilizará. Se espera la participación de más de 50.000 cocaleros, campesinos y universitarios.

Maestros cruceños no pararán
La Federación Departamental de Maestros Urbanos ha determinado no acatar el paro de 72 horas decretado por la Central Obrera Boliviana a partir de este miércoles. “Las clases serán normales, el miércoles, jueves y viernes”, aseguró el máximo dirigente del sector, Saúl Ascárraga.

Según Ascárraga, el magisterio urbano está abocado a organizar una movilización que pueda ser acatada en su totalidad por todos los sectores de Santa Cruz.

“Cuando hacemos paros no lo acatan algunos sectores productivos, como el Parque Industrial, solo asume la medida de presión un 70% de los sectores cruceños, queremos hacer un paro contundente y nos estamos dedicando a organizarlo; estamos hablando con cada uno de los sectores”, sostuvo.

El dirigente también explicó que sus demandas se centran principalmente en un aumento salarial de alrededor del 20%. Puso como ejemplo que actualmente un maestro de segunda categoría, que es donde se encuentra el grueso del gremio, percibe Bs 2.100. En su criterio, ellos deberían recibir un salario de Bs 3.500.

A ello se suma la devolución de los descuentos aplicados por parte del Gobierno al sector, toda vez que los paros efecutados este año han sido declarados ilegales por el Ministerio de Trabajo, además exigen la participación y capacitación para la aplicación de la nueva malla curricular en el sistema público de educación.

Evo está en problemas
Mary Anastasia O’Grady / Wall Street Journal
El presidente Evo Morales tiene serios problemas políticos. Ganó la reelección en diciembre de 2009 con un 64% de los votos. No obstante, ahora su tasa de aprobación ronda 35% y, pese a que tiene el control de las cortes, el Congreso y el Órgano Electoral Plurinacional, tiene problemas para gobernar.

Como presidente, Morales ha seguido dependiendo de los métodos primitivos que utilizó para acceder al poder -bloqueos de carreteras y protestas callejeras – para dirigir su Gobierno. No obstante, los bolivianos están hartos. Visto desde el prisma de su menguante popularidad, la expropiación de Red Eléctrica parece más un acto de desesperación que de desafío.

El problema real de Morales es el odio de los bolivianos a su autoritarismo, y está saliéndose de control.

El problema empezó con un intento en diciembre de 2010 de aumentar los precios de la gasolina en 70%. El levantamiento -conocido como el gazolinazo- fue tan violento que se vio obligado a retractarse. El incidente dañó mucho su imagen. Luego, anunció planes para construir una carretera a través del Tipnis. Morales ha suspendido la construcción de la vía, pero insiste en que la ruta se llevará a cabo porque los cocaleros -su electorado más importante- la necesita para expandir su negocio.

El Tipnis se ha convertido en el símbolo de la resistencia nacional contra la mano dura de Morales. Naciones Unidas ha dicho que está preocupada por el creciente nivel de conflicto y la persecución de oponentes políticos. Morales también está preocupado.

Fuente: el Deber

[ad#ad-2-300×250]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *