La Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó al Estado chileno por discriminar a una jueza a quien una corte privó del cuidado de sus tres hijas por su condición de lesbiana.

El fallo, divulgado en la página oficial del tribunal continental, establece que el Estado chileno deberá pagar 50.000 dólares a la magistrada Karen Atala y sus tres hijas y otros 12.000 dólares por costas del proceso llevado a cabo desde septiembre de 2010 ante requerimiento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

La jueza Atala interpuso una demanda en noviembre de 2004 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos luego de que la Corte Suprema chilena resolvió entregarle la tuición de sus tres hijas a su exmarido por su condición homosexual.

En su resolución adoptada el 24 de febrero, pero sólo conocida ahora, el tribunal consignó que el Estado chileno “es responsable por la violación del derecho a la vida privada”.

Además del pago compensatorio, la Corte Interamericana dispuso que el Estado chileno deberá proporcionar asistencia médica y psicológica a las víctimas de la discriminación, la jueza y sus hijas, y hacer un acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional por la situación denunciada por la magistrada.

Fuente: AP

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